domingo, 30 de mayo de 2010

¿Qué vuelvan los lentos?

¿Qué vuelvan los lentos?


Iban a ser las 2:50 AM y aún se escuchaba la “Pachanga” de “Vilma Palma e Vampiros” y la pista improvisada de baile (que no era más que un comedor con la mesa puesta en un rincón) estaba casi llena, mientras otros en un sillón se iban quedando rezagados y medios dormidos por el alcohol. Hasta que de pronto el tipo de la música, seguramente convencido por alguien (y a regañadientes) dejaba caer la bomba; ¡¡Un Lento!!
Y se escuchaba un; wooohoo yehhhehhhhh….. Era “mi primer día sin ti” de los Enanitos Verdes. Y las carreras comenzaban, la pista improvisada de baile (el mismo comedor con la mesa puesta a un rincón) se quedaba casi vacía tan solo con tres parejas, que luego de mirarse se abrazaban unas mas convencidas que otras, mientras en una esquina de la casa unas chicas empujaban a su amiga para que bailara con un chico que la había sacado a bailar.
Mientras el resto observaba, otros salían de la habitación a fumar y hacerse los importantes como para disimular, mientras en la misma esquina en donde estaba un grupo de chicas haciendo “barra” quedaban dos tipos con cara de aburridos mirando al DJ que tuviera piedad con ellos y que no alargara mucho el ritual de los lentos.
Pues, la verdad, esa que provoca que algunos se sonrojen, es esa, No todos disfrutaban el “ritual de los lentos”. Para algunos, o para muchos, si estadísticamente en una fiesta hubiese trabajado un sociólogo aburrido y sin pareja, resultaba una verdadera tortura. Sin embargo, y por fortuna de una buena carta astral, no fue mi caso, pues esperaba con ansias (aunque la palabra correcta no era precisamente “ansias”) los lentos, que no tendían a exceder tres o 4 temas, a lo mucho en las fiestas. Pero en ese momento era una eternidad. Era el momento de la batalla, por que se definía, en canciones y emociones, si aquella chica dejaría que la besaras o no, pues en un lento no siempre se ganaba, pero ese cosquilleo, mezclado con deseo y con cierto sudor en las manos, en donde uno trataba de rozar la mejilla para dar un leve giro a la cara y chocar con los cálidos labios mientras coordinaba el movimiento de la canción, que no era más que moverse de un lado a otro suavemente, es lo que se esperaba toda la noche. Pues luego de un lento, si te iba bien, terminaba en algo más. De forma más resumida, si terminabas el lento de la mano de la chica, esto aseguraba que ese “lento” seguía en otra parte de la fiesta, por otro lado, si la canción terminaba y ambos se soltaban, hasta ahí llegaba la cosa y tan conocidos o desconocidos como antes.
Pero, y volviendo a la verdad, el hecho de mirar atrás y ver con nostalgia nuestra adolescencia y rememorar lo distinto del ayer con el hoy, con esa mezcla de emoción pero también de ilusión, pues ya lo dijo un escritor como Gabriel García Márquez, “Las cosas no son como fueron, si no como uno las recuerda” hace olvidarse de una serie de personajes, que en esos momentos no pasaban de ser meros extras y a lo mas actores secundarios y terciarios de nuestra propia película, pues lo que caracteriza a nuestra generación, esa que pronto cumplirá 30, es que todos éramos protagonista de nuestra propia película, pues fuimos educados, formados y disciplinados con la televisión, por lo tanto, el resto no pasaba a ser más que esos “secuaces” de los “malos” que mueren por montón y que nadie cuenta, por que la única muerte que vale es la del amigo del protagonista o la muerte de su chica, todo el resto, es solo la consecuencia de la venganza, por tanto, todos esos extras, tienen razón de ser ( y de morirse) por que representan eso, lo desechable, los muertos necesarios de la película que nadie llora, que no tienen familia, amigos, amantes mucho menos esposas, pues uno es el protagonista, y el resto, solo extras y escenografías. Pero la verdad, y nuevamente, majaderamente, la VERDAD, esos tipos, esas chicas en una esquina de la habitación, aquellos y aquellas que se quedaban sin bailar ese “ritual de los lentos” esos que escondieron su trauma y que veían como su amiga era seducida y deseada mientras ellas se limitaban a “hacer barra” o esos tipos que se quedaban rumiando, diciéndole telepáticamente, suplicantemente al DJ que terminara pronto la tortura para pasar desapercibidos, no le interesa que vuelvan los lentos. No es una buena experiencia para ellos.
Por lo mismo, mas allá de que un nostálgico(a) publicista haya recordado su experiencia, quizás viendo “Si yo tuviera 30” la película en donde “Jenna”, una chica de 13 años, desea crecer rápidamente y tener 30 años (protagonizada por la exquisita Jennifer Garner) o “Jamás Besada” protagonizada por Drew Barrymore, en donde esta periodista hace un reportaje sobre la experiencia en la secundaria (enseñanza media en estos lares) en donde se convierte esta vez, no en la “loser” si no en la reina del baile, con lento y todo incluido, Se nos plantea desde la publicidad y a quemarropa, planteando la consigna más potente luego de “Tierra y Libertad” y de “Revolución o Muerte” asociada, quien sabe porque a una marca de snack (la que no nombraremos que es Doritos para no darle publicidad gratuita) de ¡¡Que vuelvan los Lentos!!
Lo que seguramente a mas de algunos (y me incluyo) nos hizo sonreír y recordar junto con amigos y amigas, ex incluidas, ese épico y feliz momento, pero también, y esto lo planteo por la empatía desarrollada en años, proceso que poco a poco agudizo, y ayudado por amigos que ven en mi al sicoanalista más barato que tienen a mano (y por que los otros que no cobran son sacerdotes, y hoy por hoy no son muy confiables) Planteo la duda y profunda discusión sobre tan noble cruzada. Pues, uno de mis amigos, de esos que eran los que estaban en la esquina suplicando mentalmente al DJ que tuviera piedad de ellos y que no se le ocurriera por nada del mundo poner “Stairway to heaven” (Escalera al Cielo) de Led Zeppelin y acabara pronto con la tortura y vergüenza (y hasta humillación me confesaron) que era estar contra la pared solo con un vaso en la mano mientras otros “contaban plata delante de los pobres”
Es más, a uno le recomendé “Jamás Besada” como para animarlo, y me dijo; ¿Se te ocurre estar volviendo al colegio pasando de incognito? Al otro día me llevan preso ¡por pedofilia! Además, acá no tenemos baile de graduación ni esas tonteras gringas yankee. Ante tamaño argumento, no me quedo más que darle la razón, y comprendiendo, que algunos lucharan silenciosamente porque “No vuelvan los lentos” porque se conforman con el “Happy Hour” o las discos de modas, en donde a nadie le importa mucho con quien está bailando ( de hecho todos bailan solos, tan solo se acompañan) y de vez en cuando conformarse con un perreo, que mientras se ponga empeño, a nadie le importa si eres gordito, feo, o con una mala carta astral.
Por mi parte, y en el fondo, me gustaría que volvieran los lentos, pero sé que eso no ocurrirá, además, si volviesen nunca volveré a sentir lo que sentí a esa edad, con esas ganas, con esa inocencia, con esa chica, con ese contexto histórico que teníamos como escenario, con esa misma ropa y con la misma visión y experiencia del amor que tenía en plena adolescencia.
Es así, que les digo, que se piense mejor, en uno y en todos, que cuando se diga “Que vuelvan los lentos” piénsenlo, más que mal, si uno quiere bailar apretado, ponga un disco con una bella balada en su casa, invite a su pareja, y si no tiene a un amigo(a) o a quien quiera y baile un lento, seguramente, a diferencia de la adolescencia este puede que termine mucho mejor y dígale ; “quiero que me trates suavemente”.

jueves, 27 de mayo de 2010

El eterno resplandor de los que tienen recuerdos

"El Eterno Resplandor de una Mente sin recuerdos"
Charlie Kauffman, guionista.



Olvidar es un ejercicio al cual los humanos se empeñan en aprender nuevas técnicas, de una manera inusitada se avalanzan en comprar revistas y manuales con los cuales puedan, poco a poco, y mejor aun, de una vez por todas olvidar a alguien. Hay otros que olvidan con un otro (a) o se esmeran en decir, como aquel personaje que encontrará El Principito en su viaje, "estoy ocupado" y se afanan en descargarse en un oficio que no esconde mas que el olvido como objetivo. Sin embargo otros, que sin culpa ni remordimiento se afanan en recordar, que se resisten al olvido, que se aferran en un papel viejo, en una fotografía o en la banca del parque que los vió un día acompañados, y que deslizan bajo las puertas notas con frases crípticas que solo un alguien en un universo de alguienes podría entender.

Hay otros que recuerdan el futuro, y entre estos me encuentro mas cómodo, que cuando abrazan piensan en cuanto extrañarán ese abrazo en los días que se esté solo luchando contra molinos, que cuando besan guardan el sabor y la sustancia emanada para bebérsela cuando lo mas cercano a un alguien esté a miles de kilometros, que cuando dicen te quiero, lo dicen con sonora convicción para que el eco de la frase retumbe cuando se camine rumbo a algún lado.

Es por ello que los recuerdos, que ese mosaico de información que se anida en la cabeza y que presiona el corazón, somatización del efecto de un evento es lo que distingue a un autómata de un ser humano, pues los humanos, o los que pretendemos serlo no tenemos mas nada que el recuerdo atávico de que algún día fuimos divinos, que algun día alguien nos idolatró, que un remoto día alguien con inocencia, con temor y contra su voluntad nos dijo, te quiero, y nos susurró; jamás te olvidaré.

Princesas Marginales.


Princesas Marginales


" Un joven príncipe, después de haber pasado noches enteras en el bosque, de haber dado muerte al dragón que rodeaba al castillo y de enfrentarse con merodeadores que cercaban al castillo, caminó rumbo a la puerta de aquel castillo, tomo un respiro, miro hacia la ventana más alta y en un suspiro dijo: !!Por fin eh llegado!!. Este príncipe recordando la receta no quiso entrar por la puerta y se arrimo hacia una enredadera y comenzó a escalar el alto muro, el sudor salía de su frente, sus manos magulladas hacían merito para no caer y llegar hasta aquella ventana que cada vez estaba más cerca, hasta que de pronto su mano derecha tomo el borde del marco de la ventana e hizo palanca para animar a su cuerpo hasta arriba. El príncipe suspiro nuevamente tomando una bocanada de aire y entro. Cual sorpresa para el príncipe pues al entrar a la habitación no encontró a nadie, se congelo por un momento y se pregunto - ¿ Y la princesa?. Camino lentamente hacia la cama y giro en 180 grados tratando de encontrar a la princesa que el venia a buscar, de pronto en el mueble que estaba tras la silla, en aquel espejo que tuvo que ver muchas veces la belleza de la princesa encontró un mensaje hecho con lápiz labial, simple y breve- ME FUI, YA NO TE ESPERO."
Fragmento para este blog
(Angelus783).


Es así como se han sentido muchos " príncipes" que bien, convengamos, no tienen mucho de príncipes, y que más parecen muchachos en busca de una madre, o bien, ejecutivos barrigones o brutos con oficio. Pero mas allá de los prejuicios que ustedes las mujeres puedan tener de este género ( cada vez, mas menoscabado), El tema no es menor, de hecho, es toda una revolución social, claro, es incipiente, imperceptible, pero por allí van caminando, incluso entre nosotros, " Las Princesas Marginales", mujeres que pertenecen a otra raza, a una mezcolanza de situaciones y saltos evolutivos ( algunos dirán por la herida que se trata de "involuciones"), pero el meollo del asunto es tratar de dilucidar a estas " princesitas del siglo XXI". Se les tiende a confundir con las " femme fatal", o a veces con las " mujeres etéreas", otros (aquellos que las han visto) hablan de una mutación, de un feminismo-postmoderno con tintes de Bárbara Wood, pero al parecer todos aquellos se equivocan, por lo menos en el sentido de la " rotulación", muchas de ellas puesta por hombres, pues bien es sabido que el hombre debe poner nombre a las cosas, sobre todo a aquellas que lo asustan.
Una definición a la rápida y algo antojadiza y para simplificar, podría empezar diciendo que son princesas que eligieron la marginalidad, por razones varias, o bien por naturaleza, mujeres que se cansaron de esperar al príncipe azul ( y al verde, y al rojo y al amarillo), y que se levantaron de la cama y comenzaron a pensar como sería afuera, y TAN!!!!, salieron del castillo y se quedaron afuera. No se conforman con la reivindicación feminista que busca la masculinización de la mujer, de hecho, siguen añorando ser rescatadas, pero enserio, de verdad, no en forma pasiva, no en forma de cuento de hada, guion del que de hecho jamás fueron consultadas. Estas mujeres admiran a las "putas", pero no quieren serlo, aman enfrentarse en una "fusta" con un hombre , sobre todo si la arena es un bar, compran revistas, leen muchos libros, escuchan música tan distinta y variada, lloran a escondidas y se castigan de cuando en vez con un buen helado de chocolate. También, construyen burbujas, mundos propios, en el cual se refugian y creen no depender de nadie. Podrían decir algunos, sociólogos, sicólogos, etc., etc., que se trata de una consecuencia de nuestra generación, tanto esto ayudado por el cine, los cambios sociales y la televisión diaria. Es como hacer una mezcla entre " carrie" (la protagonista de sex and the city encarnada en Sarah Jessica Parker), una mezcla de "Amelie", ( el personaje que inmortalizara Adreiu Tatù), o "joe", ( la joven chica perfecta de "Dawson Creek" que hiciera Katie Holmes). Pero bueno, tratar de "encasillar" a nuestras princesas marginales parece ser tarea impropia, pues es precisamente aquello a lo que ellas evitan. El hecho de que la " revolución del clítoris" como denominara una revista norteamericana hace un par de años atrás a esta "era" dominada por el poder de la sexualidad femenina no implica conocer realmente a esta nueva especie de mujeres, es más, estas mujeres siguen siendo princesas, siguen estando en castillos, claro que muy diferentes a los de antaño, y jamás se les ocurriría esperar a un tipo que usa malla ajustada como pantalón y que lleva un corte de cabello a lo "príncipe valiente”. Ahora viven en departamentos bien decorados, solas, pero también podemos encontrarlas en la casa de su madre (en ausencia del padre), o conviviendo con una amiga (o), en fin de mil y un maneras. Son las sherizade’s modernas. Cuentan escusas como largas historias para conservar su cabeza (en este caso su libertad), prefieren la soledad, son mezcla de "brujas" llenas de hechizos (no es casual que ante cada mañana lean el horóscopo) y ejecutiva top. Verlas caminar con esa falsa seguridad es una exquisitez, son capaces de conquistar al mundo con una sonrisa y de desarmarlo con una contorsión. Se saben bellas, se saben deseadas, pero ellas buscan mucho más allá en las miradas sobre ellas. Quieren salvar al mundo, pero luego de pintarse la uñas. No tienen nada que ver con las " bellas-tontas", de hecho son sus más acérrimas enemigas, hablan de igualdad, siempre y cuando el otro entienda que ella no es igual a nadie y es única e irrepetible. Son sensibles, tanto o más como pueden ser un tempano de hielo, son mil cosas y a la vez aquella mujer que se queda en casa viendo una película sola y llorando porque los protagonistas de la historia sufrieron mucho para estar juntos. Es cierto que al graficarlo suena igual a muchas de las que usted conoce, o usted misma, probablemente porque usted es una de ellas o usted conoció a una de ellas, lo cierto es que son escasas, son un hibrido en cuanto a especie, con una estructura tan compleja como simple en su definición, son simplemente princesas que dejaron el castillo, que miraron afuera, que cayeron en cuenta de que los cuentos de hadas eran historias para formarlas, para estructurar su mente, su personalidad desde pequeñas, de que la sumisión nada tiene que ver con su naturaleza y que la falsa espera permitía miles de atropellos, son aquella a quien si bien es cierto, terminen enamoradas de un hombre ( fatalidad para algunas feministas), jamás dejaran de ser lo que son, precisamente por que ellas no buscan a príncipes, si no a hombres, no a hijos, no a hermanos, no a donjuanes, si no a hombres que no quieran rescatar princesas, si no a una mujer, que quiera acompañarlas, sostenerlas y caminar de cuando en vez detrás, sin jamás someterse también. Mil cosas podría decirse de las princesas marginales, por el momento solo una definición, un bosquejo de lo que son, una descripción para dar alerta y decir que existen, que observen, que capten, que vean las señales , pues no vaya a ser, que un hombre despistado este en estos momentos escalando un castillo inútilmente, o comprando su sueldo en flores para llamar la atención, pues olvidaba decir que estas princesas mas allá de lo que aparentan se conforman simplemente con que recuerden cada día de que son tres de azúcar, o que el día en que se conocieron era viernes, no sábado. En fin, o debería decir, y fueron felices arrancando felices!!........................ Eh allí que caminan sin esos largos vestidos y simplemente con jeans, la belleza de una mujer, de una "Princesa Marginal".
Si usted de casualidad, por azarosidad o bien sea por destino (según su tarotista de turno) se encuentra con una de ellas no dude en escribir para seguir investigando y dando más datos, y para que también pueda algún día evitarme la subida al castillo y gaste mejor el tiempo en subir otras cosas, atentamente un admirador de las princesas marginales.

Re- Reinicio.....




Este blog estaba dispuesto para subir las historias, breves algunas y otras algo mas extensas, que tenía escritas de antemano y que al digitalizar se iban complejizando y naturalizando aun más. Pero por razones de tiempo, de problemas y de otras cosas que no vienen al caso esto no ocurrió y quedo por bastante tiempo congelado. Es por ello que me propongo retomar este espacio, que se convertiría en una catársis, un espacio para vomitar o para deshacer el cruel arte de contar una historia, ya sea aveces para salvar una cabeza, o simplemente para entretener a alguien que quiere evadirse de cuando en vez.

No quiero sin embargo, caer en una autobiografía, esto por que aquello quedo establecido, bajo acuerdo, para una sola persona, quien tiene los derechos para publicarlos una vez esten dadas las condiciones establecidas.
Con ello doy curso a inagurar nuevamente este espacio con la finalidad de escribir cuanto salga y provocar cuanto se pueda, o plasmar simplemente preguntas, acertijos y estratagemas que alguien, cualquiera sea este o esta descubra.

Enhorabuena, bienvenidos nuevamente a este espacio para los que lo conocen, y para los otros que lo visitaran por azar, sin olvidar nunca revelar la identidad de quien escribe este blog, para los que por azarosidad u otra razon la conocen, y para el resto no tratar de descubrirlo.

Comienza la funcion, con " Erase una vez.............