jueves, 12 de agosto de 2010

El por qué no queremos superhéroes



El por qué no queremos superhéroes


(Homenaje en el día internacional de los derechos de los Niños y Niñas)


Miguelito es un niño de 7 años, el juega, ríe, se enoja, como todos los niños de su edad pero tiene algo que lo distingue del resto de los niños. No es algo físico, aunque su cabeza prominente es algo distintivo, pero mas allá de eso es su extraña madurez y personalidad, que lo hace calificarlo o encasillarlo en eso que denominamos con cierta ligereza muchas veces; un “viejo chico”. El pasado Domingo, a razón del día del Niño (y de la Niña para precisar aquella injusticia lingüística) en una actividad, como tantas en ese día, me lo tope sentado en una banca mirando a los niños que jugaban con un payaso que hacia reír por horas pagadas y que no hallaba la hora de terminar su jornada. La mirada de miguelito era contemplativa y viéndolo allí no dude en ir a saludarlo, cruce la concurrida plaza que nos separaba llena de niños y de padres culposos y llegue hasta él y me senté a su lado.

¿Cómo estas miguelito?
- Bien tío.
¿Por qué no estás jugando con los demás? Dije yo sonando como un típico adulto.
- Por qué no tengo ganas, además estoy pensando.
¿En que estas pensando?
En todo.
Quede pasmado con tamaña respuesta.
Quedamos ambos mirando hacia el centro de la plaza mientras comenzaba un concurso para los niños, algo así como las sillas musicales.

Y me atreví, absorbido por la curiosidad y le dije; miguelito ¿Qué es todo?
Me miró y me dijo; Todo poh Tío.
Mire, (me dijo con estremecedora claridad) estaba pensando que mejor que no hubieran superhéroes.
Yo quede plop!
¿Y por qué piensas eso miguelito?
Mire tío, (es extraño como esa falsa familiaridad hace que todos los niños (as) le digan tío ó tía a los adultos) Todos los superhéroes tienen un súper villano. Cada vez que salvan el mundo… ¿ha visto eso tío?
Si, dije, atónito por lo que escuchaba…
Bueno, cada vez que salvan el mundo, destruyen más de alguna ciudad y eso no es bueno.
Además, si hubiera un superhéroe tendríamos que tener un súper villano y eso no sería bueno.

Y me quede pensando, con asombro, pero si este “pendejo” tiene toda la razón. ¿Qué pasaría si hubiese un superhéroe o peor a un, hubiese una liga de superhéroes seria ¡¡desastroso!!
Por cada Superman hay un Lex Luthor, por cada Batman hay un Guasón un Pingüino, Ben10, etc. Además, por cada vez que salven al mundo, una parte de este quedaría hecho mierda. De hecho los Comics, las películas, son una repetición constante de los viejos textos La Biblia, los textos vedas, las viejas tradiciones orales y escritas del bien y el mal. No puede haber, por tanto, en esta lucha eterna, un superhéroe sin un súper villano, pues no cabe en la lógica que ha imperado desde que la historia es historia, desde que el mundo es mundo como decía mi abuela.

Ahora, me intrigaba el “porqué” de tamaño razonamiento en un niño de 7 años y sin meditarlo mucho le pregunté;
¿Y cómo llegaste a esa conclusión ó sea, por qué dices que es mejor que no haya superhéroes?
Nuevamente giró su cabeza hacia arriba mirándome como diciendo, ¿pero que no es obvio? Y haciendo un ademan que insinuaba “Te lo explicare con manzanitas”….
Tío, es que mi hermano, que tiene 13 y unos amigos del pasaje estaban en mi casa, y estábamos viendo “Tele” con mi mamá y salió lo de los mineros que están abajo en la tierra ¿no ve tele usted tío? ….
Si, si veo, (y a veces creo que mucha pensé)
Bueno, y además salían “cuastiones” sobre incendios en un bosque y no sé, de una “cuastion” de petróleo negro en el mar, entonces mi hermano dijo que se si existiera Superman todo se habría solucionado. Superman habría sacado a los mineros entrando como un taladro en la tierra, habría tomado hielo de la antártica y lo habría tirado en el bosque y hubiese soplado el petróleo del mar. Pero yo creo que no sería bueno, porque habría más gente mala y al final sería peor (termino diciendo encogiendo sus hombros)
Le sonreí porque me pareció que no podía ser mejor el razonamiento y a la vez me dio pena, porque imaginaba que algún día miguelito crecería y seria como todos los “adultos” y me acorde del “Principito” de Antoine Saint Exupery, de hecho tengo varias ediciones, y siempre ando con una en mi bolso, por fetiche y porque cada cierto tiempo lo leo “de una sentada” y siempre es “distinta”.
Miguelito se paro y me dijo; Me tengo que ir tío y me dio la mano, yo lo mire y le sonreí y le dije que esperara y busque en mi bolso el libro “El Principito” en una linda edición y se la pase, me miro y se rió…
Qué lindo el monito tío, gracias y me abrazó y se fue contento caminando como “un viejo chico” entre medio de la multitud de niños y niñas que había.

Yo me quede allí sentado, prendiendo un cigarrillo y pensando que siempre soñaba despierto queriendo tener súper poderes, como Superman, flash, u otros, con los cuales hacer cosas para ayudar a los otros, frente a tanta injusticia y vivir de incognito y siempre me había frustrado no tener esos súper poderes, aunque muchos me achacaran poderes que no creo tener y que de una u otra manera servían para los propósitos que me daba. Pero ahora ese trauma desaparecía gracias a un chico de 7 años, que fue capaz de ir más allá y planteo, como es lógico a esa edad y con las características de miguelito, algo que es obvio y de sentido común.

Por eso, eh llegado a sostener, con fuerte convicción, de que no necesitamos súper héroes, y menos a los súper villanos (suficiente tenemos con los villanos que tenemos en el mundo y que manejan las grandes corporaciones y a veces países) además, las tragedias, por dolorosas que sean son necesaria, como la de esta semana con los mineros de la mina San José de la compañía San Esteban, no digo que es bueno lo que les paso, nada más alejado, ojala salgan con vida, sino al hecho de que este evento a devenido en una revisión de las condiciones laborales (que todos sabían que eran precarias) y que ha generado renuncias, rasgado de vestiduras, minutos de noticias sobre las condiciones laborales de los mineros y que con el acontecimiento en sí, salvaran muchas vidas, y a puesto de manifiesto a los villanos de siempre, a los que quieren ganar dinero a costa de lo que sea, producir producir y ganar es la consigna, avalada por un conjunto de instituciones que hacen la vista gorda.

Desde ese punto de vista, los verdaderos héroes son aquellos que bajan a las entrañas de la tierra, a sabiendas de las precarias condiciones para tratar de salvar, no al mundo, si no a sus familias (un fin más humilde pero no por ello menos trascendente) un montón de héroes anónimos que han llegado a ponerse a disposición como los pescadores de caldera que han ido a hacerse presente y ayudar a alimentar con SU TRABAJO a todos los que se encuentran allí en la espera o ayudando en las labores de rescate.

Como ven, miguelito tiene razón, en su madurez infantil, en su comprensión del mundo a la corta edad de 7 años (contando la de esta vida, quien sabe sus reencarnaciones) pues no necesitamos superhéroes con súper poderes venidos de otras galaxias o de extraños experimentos en laboratorios militares. Si no la sencillez y la comprensión de los héroes anónimos silenciosos, sin gracia sobrenatural pero que luchan en algún punto por alguna injusticia, y de paso nos hacen el favor mas grande, evitan la aparición natural de súper villanos, pues como reza el dicho, con villanos como estos que tenemos ya en el mundo para que necesitamos súper villanos.

¡¡Feliz día de los Niños y Niñas y a defender sus Derechos!!
¡¡Fuerza Mineros!!
y ¡¡abajo los Superhéroes!!


Fernando Mushkil