jueves, 28 de octubre de 2010

Capitulo XI



Tercera Sección
"Teorías"




Capítulo XI



¿Habrán escuchado?

Esperemos que si, además, es su trabajo hacerlo.

Luciano siguió con su cabeza en la ventana observando todo, mientras escuchaba a las voces dentro del auto, sus pensamientos se hacían profundos y fijos enfocados en un punto muy distante de ahí.




 
Muchas cosas ocurren sin que necesariamente nos demos cuenta, a eso muchos, cuestión que se ha naturalizado con el tiempo, se le llama azar, que no es más un factor X, o sea, desconocido que funciona como un detonante de sucesos y que hacen que cosas ocurran. Mi intensión es enseñarles y demostrarles que el azar no existe, por lo menos como lo conocemos. Con esto no quiero decir ni mucho menos insinuar que uno puede predecir todo, o bien hacer que la suerte o azar no exista. Si no que por el contrario, hacerles conocer el azar, la suerte, y enseñarles cómo funciona y en qué consiste, para que lo tengan como un factor con el cual puedan trabajar y con ello lograr comprender la lógica que rige el todo.



¿Usted nos está diciendo entonces que la suerte no existe?

Haber muchacho, defíneme suerte.

Eh, bueno, suerte es aquello que es extraño asociado a la fortuna, ehhh no sé, alguien que se saca la lotería o bien que le va bien en la vida es un tipo suertudo.

¿Por qué?

Bueno, porque…… o sea, por suerte….. Porque no hay una razón lógica, hay gente que tiene suerte y otra que no.



Mmmmmm, bueno te concedo que hay gente que tiene lo que tú dices “suerte” todos quisiéramos ganar la lotería ¿o no?



El salón soltó una carcajada general.



Bueno, han existido varias teorías en la historia que han intentado explicar lo que no se puede explicar, establecer un patrón de orden de las cosas, del universo y del Todo. La Filosofía con sus profundas reflexiones y la ciencia con su arrogancia y decisión. También las religiones, que sin duda establecen un orden natural de las cosas, mas de alguno aquí habrá escuchado el término “bueno, todo pasa por algo” o “dios tiene sus razones incomprensibles para nosotros” con la cual se pretenden explicar fenómenos y eventos que no son explicables bajo la lógica racional establecida.

Pero, y llegando al principio de este curso y su razón de ser, mi tesis y la pauta que trabajaremos será establecer que todo es explicable de manera lógica, el problema es que la lógica para tal o cual evento cambia, no todos razonan bajo una misma lógica, lo que es lógico para nosotros, aquí, seguramente sería ilógico para un pueblo al otro lado del mundo. Sin embargo existe un enigma, que con el paso de los años, y sobre todo en este último siglo pasado, debido a una serie de descubrimientos hemos ido encontrando. Que muchas de las culturas y civilizaciones milenarias habían llegado a un cuerpo teórico y filosófico y hasta de organización político social similar, sin necesariamente encontrarse puntos de unión entre una y otra. Así por ejemplo los Incas y los mayas no tenían demasiadas diferencias con los egipcios y hasta los griegos. Podemos llegar a establecer varios puntos en común entre ellas. Agrego, para generar la expectación necesaria en esta clase y motivarlos en el intertanto una discusión profunda sobre las teorías del 2012 que muchas culturas y pueblos establecen como un año de cambios profundos, otros, en su interpretación la establecen como el fin del mundo o como una fecha con halo de misterio en torno a ella. Bueno, les dejo la bibliografía y el programa de trabajo de este ramo en mi escritorio, cuando se retiren por favor retírenlo. Y para finalizar les deseo mucha suerte a todos ustedes en este ramo.



Las risas soltaron nuevamente, esta vez más homogénea que la anterior y como salida a la expectación y atención que el conjunto del salón ponía en las palabras de aquel hombre delante de ellos que sentado sobre una mesa hablaba y parecía hipnotizar a sus oyentes.



Bueno, es todo por hoy, pueden retirarse.



Muchos se levantaron de su asiento rumbo hacia él con consultas y acosando a uno de los profesores más influyentes de la Universidad mientras otros retiraban en silencio la bibliografía y programa del curso. De pronto su celular comenzó a sonar. Disculpen chicos está sonando mi celular y debo atenderlo, espero verlos tan animados la próxima semana. ¿Aló?

Imagino que acabas de terminar tu clase y debes tener a los chicos abalanzados sobre ti ¿no es así?

¿Sofía?

Si. Veo que aun me recuerdas.

Como no hacerlo. Pero imagino que no me estas llamando por qué me extrañas.

Imaginas bien. Te llamo por otra razón. Y creo saber cual.

¿Has visto las noticias?

Si, obvio para apostar hay que ver las variables, para presionar a la suerte.

Entonces como ya sabes porque te llamo necesito que vayas a la dirección que te enviare 1 minuto luego de que corte esta llamada.

Allí estaré Sofía y……. me alegra que me hayas llamado, aunque fuera por aquella razón.

Gracias Daniel. Te esperamos allá.



Daniel cortó su celular y quedo pensando ya solo en la sala de clases. La última parte no le parecía extraña “Te esperamos allá” pero abrigaba la esperanza de que pudiese haber sido un encuentro algo mas intimo. Pero sabía perfectamente que existían razones y lógicas poderosas para aquel encuentro. Y ni siquiera su meteórica carrera académica le producía tal excitación como la propuesta que sabía escucharía de boca de Sofía y quien sabe quien más. Su celular sonó, era un mensaje de texto; “ultimo restorán. Mesa 3 en el fondo. en 1hr”. Corto y muy preciso, mensaje que solo él podía comprender. Allí estaría.







El auto en el que iba Luciano entro a una casa en los bordes de la ciudad, una casa muy grande la cual quedaba en toda una esquina de una cuadra. Las puertas del auto se abrieron y todos salieron de él en rumbo a la casa. Alguien esperaba en la puerta su llegada y abrió con premura para que entraran los que llegaban ahora a la casa. Miguel apareció en un pasillo rumbo a la Puerta.

¿Como estas? Pregunto Miguel a Luciano.

Bien. Creo que listo y dispuesto.

Me alegra escuchar eso Luciano. Te pondré al tanto de lo que está pasando. Algunos ya nos esperan adentro, vamos.

Caminaron ambos por un largo pasillo hacia un salón que estaba casi al final del mismo.

Luciano, en 40 minutos partirás con Sofía a una reunión, así que estaremos aquí alrededor de media hora. Entraron a un salón en donde los esperaban 6 personas más, además de Luciano, Miguel y Sofía.



Bueno estamos todos y cada uno tiene una carpeta en su lugar de la mesa. Yo expondré algunas informaciones que tengo las cuales son más recientes y daremos comienzo de la forma más operativa y efectiva que nos sea posible. Demos comienzo entonces.





Daniel camino desde el tercer piso del edificio de la Facultad de Ciencias Sociales y mientras bajaba por las escaleras desconecto su celular, no quería mas llamada, ya tenía la información que necesitaba y todo lo demás seria una “interrupción” observaba el movimiento del patio central y podía constatar que el mundo seguía sin alteración, y pensó en sus teorías y como la ignorancia de los sujetos terminaba en una extraña esencia de “felicidad” sin serla, pues la gente es feliz porque no quiere saber que no lo es, aunque todos guardan en su interior una depresión profunda que no logran comprender, y la gente se siente inadaptada, convive pero no vive con aquello, el mundo estaba comenzando a sacudirse y hacer un giro sin retorno, pero el conjunto vivía como si nada de eso ocurriese, le parecía en el fondo, algo no tan malo quizás es como debiera ser, pues lograba de una u otra manera dimensionar cual sería la reacción de la gente si supiera lo que realmente estaba ocurriendo en su entorno inmediato, en su casa, y que por primera vez no era un fenómeno global si no que implicaba a toda nuestro planeta.

Alejo esos pensamientos tan profundos y académicos, mas allá de lo cierto de ellos se sintió siútico, cuestión que lo hacía odiarse en cierta medida pues siempre le pareció una actitud patética de los académicos, profesores universitarios que necesitaban ponerse en pedestales para que no se notaran sus miserias y asumir, que en el fondo, todos estamos constituidos en el mismo principio instintivo.



Llego al patio central, lo detuvo un colega que lo invito a tomarse un café al casino, pues quería discutir algunos temas con él para una publicación, rápidamente respondió que iba apurado a una cita, por lo que al regreso o tal vez mañana aceptaría gustoso el café y la propuesta, el otro académico pareció decepcionado pero aceptó las condiciones y le dijo que le enviaría los documentos a su correo electrónico para avanzar en algunos puntos. El se despidió y salió de la Universidad rumbo a su cita.





Miguel, ¿tenemos confirmación de que ellos escucharon?

Si. Y han puesto en marcha su protocolo, estamos monitoreando aquello, el ratón vigilando al gato. Todos sonrieron con esa última frase.

Luciano estará a cargo de las operaciones y decisiones que impliquen respuesta inmediata. Echaremos manos de todos nuestros recursos y relaciones, además que todos comprenden que somos un eslabón más de una cadena muy grande que intenta a toda costa lograr una misión que convocará a todo lo que sea necesario llamar para evitar lo que hasta ahora parece inevitable.



Cada cual aquí tiene ya comprendido e internalizado sus tareas, no hay más que decir, nos vemos en la noche y les deseo a todos muchísima suerte.



Luciano se quedo sentado mientras el resto de los que estaban en la sala iban uno a uno saliendo, despidiéndose todos con un fuerte abrazo y un beso en la mejilla, señal de hermandad y cariño profundo que cada uno profesaba por el otro. En la habitación quedaron Sofía, Miguel y Luciano.



Bueno chicos es su turno. Luciano acompañaras a Sofía a visitar a una persona que nos será muy útil y es preciso que tú participes en ese encuentro.

No tengo problemas con aquello, bueno, dijo Sofía, vamos Luciano.

-------------------------------------------------------------------------------

Continúa el proximo Jueves Con el Capítulo XII. Que lo disfruten, atentamente Fernando Mushkil.



jueves, 21 de octubre de 2010

Capitulo X

Capitulo X



¿Puedes darle volumen al televisor?


…….Las informaciones que nos llegan desde el lugar hablan de un acuerdo sin precedentes en la historia, en unos minutos más tendremos un contacto directo con nuestro periodista en el lugar en vivo y en directo……..Al parecer ya tenemos contacto con nuestro enviado especial desde la cumbre de líderes mundiales, nos escuchas?

Sí, bueno, hemos estado desde temprano en la mañana reporteando la llegada de los distintos líderes mundiales a esta cumbre extraordinaria que tiene razón de ser por el desconcierto mundial que ha provocado la serie de eventos acontecidos este último mes y la preocupación mundial que esto ha despertado…..

¿Está bien ese volumen?

Si, gracias.

¿Qué crees que estén viendo allí?

No lo sé con certeza, pero me lo puedo imaginar.

¿Y qué es eso que imaginas?

Que tendremos que salir de las sombras. Debemos ubicar a Luciano, avísale a la gente de la ciudad que este atenta y disponible para que Luciano disponga de ellos. El esta donde Teresa.

Lo haré inmediatamente.





Luciano sabes que siempre contaras conmigo.

Lo sé, pero hoy necesito de las certezas.

El celular de Luciano comenzó a sonar. A Teresa le sorprendió el hecho, recordaba perfectamente que la noche que Luciano volvió lo primero que hizo fue apagar su celular y le pareció extraño que hoy lo tuviera prendido, como si esperara esa llamada.

¿Aló?............. Comprendo. Me comunicare en unos minutos.

Teresa ¿puedes prender tu televisor?

Si, ¿Qué pasa?

Nada, solo debo ver una cosa.

Bueno, vamos a mi habitación sabes que tengo el televisor allí. Ambos se levantaron de donde estaban y partieron al dormitorio de Teresa y ella prendió el televisor. Toma ahí tienes el control remoto, ve que quieres ver.

Luciano puso el canal de Noticias y allí apareció…….



El secretario general de las Naciones Unidas se dirigirá en vivo y en directo, y por lo que se saben a más de 120 países que estarán mostrando en directo las declaraciones del secretario general ante la expectación mundial……



Luciano miraba en silencio el monitor de la televisión mientras Teresa se sentaba en la cama tratando de comprender la magnitud de lo que estaba viendo y oyendo y mirando a Luciano preguntó ¿Qué es lo que está pasando?

Luciano, a medida que escuchaba brillaban mas sus ojos y volviendo su cabeza hacia Teresa respondió; Ha comenzado el fin del mundo, solo eso Teresa.

Teresa quedó pasmada con tamaña afirmación. ¿Me estas jodiendo Luciano?

No. Respondió de manera rápida y seca, es la verdad.



……Hemos estado toda la mañana deliberando sobre las acciones a desarrollar frente a los eventos que nuestra humanidad está comenzando a vivir. De informar que no hay consenso en las opiniones y decisiones de esta instancia organizativa. Representantes de los 5 Continentes hemos estado evaluando y diagnosticando las distintas consecuencias que han devenido de los últimos acontecimientos. Parte de los países encarnados en sus distintos representantes han planteado que los hechos que están ocurriendo y que se prevén ocurrirán con mayor intensidad y magnitud trayendo consecuencias y efectos sociales en gran parte de la población mundial se debe a la forma de desarrollo mundial que ha imperado estas últimas décadas por lo que la acción debería ser puesta en ir en ayuda de los sectores afectados y dar un cambio radical a la forma de desarrollo de nuestra economía mundial. Por otra parte, otro grupo plantea también como grave los hechos que están aconteciendo, pero esto se debería a una autorregulación natural de nuestro planeta y que si bien se debieran ajustar ciertos mecanismos en cuanto al modelo de desarrollo global, este debe ser regulado, más no cambiado. Como ven, hay consenso en lo medular, en que lo que está ocurriendo es responsabilidad de nuestras manos y nuestra gestión como humanidad, pero no existe consenso en las acciones a desarrollar y esto nos pone en una grave y terrible encrucijada, en donde como representante de esta asamblea siento una profunda impotencia y quiero manifestarla y evidenciarla en este momento. Creo que la humanidad espera que sus líderes respondan a los intereses generales de la humanidad en su sobrevivencia y esperaremos lograr a cabalidad aquello.

Desde que saliera el informe de nuestro organismo para el cambio climático mundial en el que se señalaba que la serie de eventos climatológicos, sismológicos y otros tenían directa relación con nuestro actuar como humanidad y que no se debía a cambios “naturales” hemos recibido y recopilado una serie de informes que nos han hecho llegar un sinfín de equipos científicos de todo el mundo en esta misma línea……





Luciano, no comprendo, que está pasando, ¿cómo es eso del “fin del mundo”?

Mira Teresa, hace ya varios años vienen ocurriendo una serie de hechos que son difíciles de explicar pero que son eventos que tienen un sentido y razón de ser. ¿Recuerdas el terremoto o lo que paso en ese otro país que quedo bajo un huracán?

Si, lo recuerdo.

Bueno, podría decirse que estos eventos son aislados y totalmente naturales, pero no lo son.

¿Cómo que no lo son?

Se supone que hay explicaciones geológicas, climatológicas y hasta cíclicas que supuestamente explican los últimos eventos, pero jamás se han dado como en esta última semana y como lo que vendrán a partir de la próxima. Ellos lo saben y ante los últimos eventos están, como se diría “poniendo el parche antes de la herida” saben que habrá una reacción, será demasiado evidente, ya no se podrá culpar a dios y sus desafíos ni a la naturaleza y sus “naturales” cambios cíclicos.

¿Pero esto es por lo del calentamiento global y eso?

Sí y no. Si, por que esto es……….haber, como te lo explico….

Como a un niño, ya sabes que de ti nada me sorprende pero me cuesta procesarlo.

Ok. Esto es como una respuesta natural de nuestro planeta a la intervención sobre si, en términos de explotación de su tierra, agua y recursos, como también, ahora ultimo, a su manipulación.

¿Cómo que manipulación, a que te refieres con eso?

A eso mismo, a manipulación, deliberada. Al intento de manipular sus ritmos, su clima, su cambios.

Sabes bien que yo no veo mucha televisión, a lo mucho veo películas, no me gusta ver la televisión, así que no se mucho de últimos eventos y esas cosas, claro que el terremoto si, obvio si lo viví recuerdo perfecto como fue, pero eso fue hace casi tres años, luego de que te fuiste, ya lo había olvidado. Y respecto a lo del huracán en ese país, obvio que lo vi, quien no las imágenes era impresionante en internet era imposible no verlo.

Recuerdas que te envié una postal a la semana del terremoto, que creo que te llego días después. Bueno, la otra noche te mostré esas mismas postales y lo que decían.

Si, quede helada cuando descubrí lo que decían.

Bueno, todo esto, lo que está ocurriendo tiene que ver con mi desaparición de tres años y elementalmente con mi regreso. Pero creo que eso ya lo intuyes.

Teresa lo miro y ya no iba a tratar de descifrar ni de conflictuar su cabeza, prefería a estas alturas dejar fluir lo que pensaba y lo que procesaba dejando de sorprenderse y asumiendo los hechos consumados frente a sí.



Por eso necesito que guardes esa libreta. Dame un segundo.

Luciano tomo su teléfono celular y marcó un botón y a los pocos segundos comenzó a hablar, como si alguien al otro lado estuviera esperando esa llamada.

Luciano camino saliendo de la habitación, Teresa lo miro salir pero aquello no impedía escuchar la voz de Luciano hablar con otra persona a través del celular;

Sí, estoy viéndola. Necesito un equipo aquí…… siempre te adelantas a todo. Entonces espero los 5 minutos y bajo. Gracias un abrazo.


Debo irme.

Lo sé respondió a Luciano Teresa. Pero dime antes de que te vayas. ¿Debo preocuparme?

¿En qué sentido? Respondió Luciano.

En lo que ocurrirá.

Luciano se quedo unos segundos en silencio y tomando la mano de Teresa le dijo; Un poco, y no solo tú. Bueno, debo irme, gracias por el desayuno, lamento no poder quedarme a almorzar, me hubiese gustado comer contigo, enserio.

No te preocupes, para otra ocasión será, ¿cierto?

Espero mi niña, en verdad no te prometo nada, solo que espero que haya una oportunidad.

Bueno, debo irme ahora, me esperan abajo. Y terminaba de decir eso sonó el celular de Luciano, él tomo el teléfono y dijo ya bajo.

Camino y se puso frente a Teresa y la abrazo, bueno, cuídate mucho si necesitas algo solo piénsalo y allí estaré.

Como siempre, respondió ella.

Y avanzó hacia la puerta Luciano y antes de salir ella lo llamo. El giro su cabeza y ella le dijo; Te quiero.

El sonrió y dijo; Lo sé, y sabes que yo también. Él abrió la puerta y se marcho.




En la recepción esperaba un hombre joven la salida de Luciano del ascensor, cuando este se abrió Luciano caminó hasta él.

Miguel te envía saludos dijo el hombre a Luciano cuando este llego hacia él. Bueno, vamos dijo Luciano y ambo salieron del edificio y subieron a un auto azul que los esperaba con dos personas más en el interior, una mujer en la parte de atrás y un hombre que estaba en el lugar del conductor.



Miguel nos espera en su casa. Esta todo preparado.

Luciano le respondió a la mujer que le hablaba, no se puede esperar menos de Miguel ¿o sí?

La mujer asintió con un ademan suave con su cabeza.



Luciano apoyo su cabeza en el vidrio del auto sentado en la parte trasera y observaba el paisaje y los edificios que pasaban delante de sus ojos y pensaba en todo lo que venía por delante y por lo cual se había preparado todo este tiempo. Ahora comenzaba todo y sentía que estaba listo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Capítulo IX

Capítulo IX






¿Estás bien Luciano? Preguntó Sofía…. ¿Estás bien? Volvió a preguntar.

Si, respondió Luciano volviendo en sí.

Bueno, entonces te presentare a todos los habitantes de la casa, y volviéndose hacia todos Sofía dijo; Este, como bien ustedes saben es Luciano, a quien esperábamos. El vivirá desde hoy en esta casa y espero sea bien recibido, recibido como corresponde.

Luciano podía observar sonrisas y jubilo frente a su presencia. Si bien es cierto esto le causaba cierta sorpresa su sensación era mas de incomodidad, de un repentino ataque de timidez que lo embargaba completamente. Sin embargo no sentía ni una pizca de temor, por el contrario, se sentía cohibido de la situación, abrumado por la reacción que podía leer y sentir en sí de la mirada de los presentes pero una sensación agradable también recorría su cuerpo.

Miguel, observaba detenidamente a Luciano, parecía leer sus reacciones y analizarlas detalladamente, de pronto Luciano volvió su mirada hacia Miguel que se encontraba a unos pocos metros de él y le sonrío, sabiendo ya lo que Miguel estaba haciendo. Miguel respondió la sonrisa en la certeza de que Luciano veía, leía y observaba las cosas de manera distinta desde que lo vio por primera vez allí parado frente a él hace algunas noches.



Bueno Luciano, creo que es tiempo de dar comienzo a la ceremonia, dijo Sofía volviéndose hacia él. Luciano asintió con la cabeza y dijo; Estoy listo y dispuesto.

Una mujer, de unos 50 años, avanzó hasta Luciano con una pequeña caja entre sus manos y se paro justo frente a él.

La habitación se encontraba iluminada por varias lámparas puestas estratégicamente en las cuatro esquinas que se formaban, lo que permitía que la visibilidad fuera muy buena dentro de la habitación, pero no lo suficientemente potente como para molestar a la vista, generando también, con el contraste del color rojo terracota de la habitación, lo que le daba cierta calidez, una amplitud y un escenario propicio para el acontecimiento que allí estaba ocurriendo. Espontáneamente se comenzó a desarrollar un círculo entorno a Luciano. Sofía lo tomo del brazo y juntos avanzaron unos pasos, quedando en medio del círculo que se había formado con las personas de la habitación. La mujer que llevaba la caja entre sus manos bajo su cabeza y estiró sus brazos quedando estos con ambas manos sosteniendo la caja frente a Luciano en posición servicial para que él la tomara. Luciano estiró sus manos tomando la caja de las manos de aquella mujer y llevando la caja hacia si agradeció el gesto con un ademán de su cabeza. Sofía se acerco unos centímetros al oído izquierdo de Luciano y dijo muy bajo;

Abre la Caja.

Luciano sosteniendo la caja con su mano izquierda ocupó la mano derecha para abrir la caja. La excitación y ansiedad era propia en toda la habitación que parecía, en ese momento, caber dentro del cuerpo de Luciano. Podía sentir no solo su palpitar si no el de toda la habitación, todos los pensamientos que allí había eran suyos. Luciano sentía como una energía recorría toda su espalda y llegaba hasta su cabeza y continuaba por el resto de su cuerpo de manera constante y persistente. Abrió la caja y dentro de ella se encontraba un pergamino sellado por una cinta color violeta y bajo el un paño que cobijaba un objeto.

Luciano tomó el pergamino y quito la cinta y abrió frente a sus ojos el pergamino.



Terminado de leer el contenido del pergamino, la emoción lo había embargado y sus ojos brillaban y se notaban emocionados, levanto su cabeza y mirando hacia el frente se dirigió hacia todos los presentes y dijo;



Hermanos, Juro y prometo antes ustedes y ante este documento dar mi vida completa, tratar de ser sabio y justo en mis reflexiones, decisiones y acciones. Y transformar cuanto haya que transformar para lograr nuestro objetivo.



Y tomando el objeto que estaba cubierto por un paño lo alzo con su mano izquierda y lo coloco delante suyo a la altura del pecho y mostrándolo hacia los demás giro en 360° mirando a cada uno y una de aquella habitación.

La emoción era una y toda dentro de la habitación, no había separaciones solo unidad de emociones, un uno y un todo conviven sin problemas aprendería Luciano, esa noche sería la primera vez que comprendería aquello mas allá de los razonamientos y entendimientos de la lógica.

El circulo paso a desarmarse, y uno a uno comenzó a avanzar hasta Luciano y cada cual lo abrazo dándole la bienvenida y también diciendo sus nombres.

Luciano cayó en cuenta que en la habitación había personas de todas las edades, personas muy jóvenes y otras muy adultas, de diversas estaturas y formas físicas, pero todas ellas tenían algo que les hacía muy similar, un cierto brillo en los ojos que los iluminaba mas allá de lo normal, cada uno expendía confianza y una empatía que llegaba hasta él como algo propio y familiar.

Bueno, dijo Sofía. Como todos ya saben debemos pasar a trabajar ya en lo que nos convoca, así que nos encontramos todos luego en la cena, por que imagino que todos deben ya tener hambre. Algunos rieron en la habitación. Entonces, dijo Sofía. Quedan todos liberados salvo las 6 personas que deben quedarse.

Todos comenzaron a retirarse, muchos de ellos pasando a despedirse de Luciano de manera muy amena y amigable y poco a poco la habitación paso a quedar mas desocupada, solo quedaron 6 personas, 3 mujeres y 3 hombres. Además de Luciano, Miguel y Sofía.

Miguel se puso al lado de Luciano y poniendo su mano derecha por sobre el hombro de Luciano le dijo, sin mirarlo si no que poniendo su mirada en el centro de la habitación le dijo; Tremendos días que has tenido Luciano.

Luciano esbozo una sonrisa cómplice de aprobación, por lo demás era muy cierto. Hace días si alguien le hubiese dicho lo que iba a experimentar y saber en tan poco tiempo hubiese dicho, con toda seguridad, que se trataba de una buena historia hecha de una cabeza muy imaginativa, pero con la misma certeza hubiese quitado cualquier crédito de verdad a la misma. Ahora, no solo le parecía plausible, creíble y razonable, si no que encontraba respuestas a muchas de sus preguntas, muchas de ellas existenciales, muchas de ellas que lo hicieron sentirse extraño durante toda su vida, diferente, distinto al resto. Un sicólogo al que tuvo que ir luego de la muerte de su madre le dijo que aquello era normal, que todas las personas se sentían así, pues todos éramos distintos, además, la falta de su padre y la muerte de su madre con obviedad lo hacía sentirse deudo de los demás y separado del resto, culpable de sentirse como se sentía buscando en su dolor la diferencia con los otros. Quizás el sicólogo tenía razón, o la tiene aun, pero la verdad es que el sicólogo no tenía todos los datos, probablemente hubiese variado en algo su apreciación clínica si hubiese experimentado lo mismo que él durante estos días. Pero aquello ya no importaba para Luciano, ahora sentía con una fuerte convicción emocional y racional que lograba comprender muchas cosas de sí, que hoy podía auto explicarse a si mismo muchos de sus comportamientos o sensaciones que en su vida lo llevaron a ser lo que era. Pero hoy era quien tenía que ser porque así todo calzaba en perfecta simetría y armonía dentro de sí y en su entorno, por lo menos, su entorno inmediato.



Sofía hizo traer una mesa y sillas para que todos pudiesen sentarse en torno a ella. Los 9 que quedaban allí en la habitación.

Bueno, creo que ahora es tu turno Miguel, dijo Sofía convidando a todos a sentarse en torno a la mesa. Luciano quedo en la cabecera, a su derecha Luciano y a la izquierda Sofía y el resto consecutivamente en los puestos restantes de la mesa. Era esta una mesa rectangular firme y solida de una madera noble con un color caoba fuerte, y las silla eran de un diseño hermosamente labrado lleno de detalles y texturas, lo que no solo las hacia cómodas si no que también imponentes, sin embargo Luciano reparo en el hecho de que en cada respaldo había una especie de inscripción y dibujo distinto, todo era igual en las sillas salvo esa inscripción que parecía un pequeño símbolo puesto en cada respaldo de las sillas pero en cada uno era uno distinto.



Miguel, poniendo sus manos juntas en la mesa y echando ligeramente su cuerpo hacia delante comenzó a hablar.

Muchachos, veo que la noche ha estado llena de emociones pero las emociones no tienen ningún sentido sin la acción que la secunda, pues como sabe la mayoría de los aquí presentes, si a las emociones se les reprime esta ilógica acción de no acción es respondida por nuestro cuerpo y obviamente ninguno de nosotros queremos eso. Por eso es momento de la acción.

Luciano escuchaba atento la voz de Miguel y reflexionaba en cada frase que este lograba terminar.

Y nuestra acción, prosiguió Miguel es la guerra.

Todos asintieron a la última frase de Miguel con profunda seriedad, incluido Luciano.

No hay guerra más importante y difícil que la que tenemos por delante, de perder allí nada de lo que conocemos y amamos tendrá sentido ni existencia. Por alguna razón, por alguna extraña lógica, y esperemos que sabia lógica, nos ha tocado a nosotros estar dentro de este plan, en el que afortunadamente no solo somos nosotros pero cada pieza es vital e importante, y desafortunadamente irremplazable. Luciano, quien ha jurado hoy y se suma a nosotros en nuestra conjura es el último de este equipo que nos faltaba. Hijo de dos grandes y queridos amigos y hermanos que tuve la dicha de conocer y querer profundamente. Y a quien hemos esperado pacientemente para llegar hasta el día de hoy en el que estamos ahora reunidos aquí.

Las razones, de nuestra lucha no son distintas a otras que se han dado en la historia, con distintos nombres y consignas, pero siempre detrás de si bajo la misma causa. Cada uno es hijo de su tiempo y nosotros somos hijos de este, el que nos toco, y con ello la responsabilidad que implica estar a la altura de las circunstancias. Además, queridos hermanos ya está escrito y anunciado, el tiempo ya se cumple y la razón por la cual tiene existencia este mundo y todo lo que en el habita junto con nosotros mismos exige que hagamos las cosas lo suficientemente bien. Ya no somos los que éramos en un principio pero seguimos siendo, sin embargo antes de entrar a una guerra debemos prepararnos y por cierto, transformarnos, pues no podemos, bajo pretexto de ganar a toda costa, abrazar las mismas emociones y prácticas de aquello que queremos derrotar.

Ahora mi estimados, dejare que hable Luciano, ya ha sido mucha mi intervención por esta noche, creo.

Todos los ojos se posaron en Luciano y este sintió la demanda de responder a las miradas y como si algo se hubiese soltado dentro de él su voz tomo un tono grave, solido pero seguro y certero y comenzó a hablar como si lo hubiese estado esperando siempre ese momento, con una convicción que cautivaba y con conocimientos que Luciano jamás pensó tener.

Miguel observó a Luciano y mirando luego a Sofía esbozo esa imperceptible gesticulación de satisfacción y alivio que esperaba. Pues frente a ellos había aparecido Luciano, al que esperaban.





Teresa, dijo Luciano.

Dime Luciano, respondió Teresa aún pasmada por la información que recibió de Luciano, de que este se había casado, y que su mujer había muerto, era demasiado para ella en tan pocos segundos y aunque hubiese sido digerido en una semana sintió el impacto y una mezcolanza de sensaciones dentro, desde una pena inmensa hasta una sensación culpable de sentir rabia contra Luciano por haberla olvidado, aunque sabía que ya eran amigos hace mucho tiempo ya, y que antes de él que viajara su amor se había convertido, para ambos, en un amor sin limitaciones de pareja, si no de amigos, fraternos, mas allá de lo que cada cual quisiese sentir o sentía. El pasar abrazados horas sin importar nada, o de esos encuentros, que las parejas de Teresa siempre odiaban cuando se enteraban, pues sabían todos que la conexión entre ambos no solo era extraña, si no que nadie más importaba, con las restricciones auto impuestas tácitamente por ambos.

Quiero que me prometas algo.

Qué cosa dijo Teresa.

Que guardaras esa libreta con tu vida. Y que nunca la sacaras si yo no estoy presente.

Teresa respondió con un sí. Te lo prometo.

Solo eso necesitaba escuchar de ti.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------



 
Continúa el próximo jueves……………





jueves, 7 de octubre de 2010

Capítulo VIII



VIII Capítulo







¿Aló?

Soy yo.

Un silencio recorrió la línea telefónica.

¿Dónde estás?

En tu puerta. Y sintió dos golpes suaves tocando la puerta.

Se congeló por espacio de tres segundo y reaccionó saltando de su cama, tiro el celular y camino rápidamente hacia el comedor y se dirigió hacia la puerta, abrió y allí estaba parado mirándola.

¡Luciano! Y lo abrazó.

¿Puedo entrar?

Claro, pasa.

Luciano avanzó hacia el interior de la habitación y se quedó parado en medio de la habitación.

¿Quieres tomar algo?

Un café, ¿puede ser?

Si, déjame poner el agua. Caminó hacia la cocina que quedaba a unos metros. ¿Cargado con dos y medio de azúcar, cierto?

Luciano sonrió mirando el suelo y se sentó en un sillón, y dirigiendo su voz en dirección a la cocina dijo; Veo que aun lo recuerdas. Ella saco la cabeza apoyada de la pared de la habitación mirando hacia el comedor y sonriendo dijo; Jamás lo olvidaría.

El miraba por la ventana, hace un par de noches que había estado allí, que había regresado y le parecía que hubiese pasado mucho tiempo.

Teresa salió de la cocina con una bandeja en la cual traía dos tazas humeando oliendo a café, un cenicero y unas galletas en un plato pequeño.

Puso la bandeja en la mesa de centro y sentándose en el suelo miró a Luciano. Sírvete, le dijo.

Luciano dijo gracias, y mirando a Teresa se sonrió. Bonito pijamas, le dijo él.

Ella se sonrojo, cayó en cuenta en que había salido con un simpático pijama, el que consistía en un buzo de color blanco con estampados de florcitas rojas y una camiseta con la cara del gato cósmico, pero llena de dignidad le dijo ¿te gusta? Ambos rieron no solo por la situación del pijama, si no por la necesidad de distender la tensión, que aunque imperceptible, se encontraba entre ambos una tensión que venía de hace un par de noches, cuando el regreso y la visito.

¿Estás bien?

Si. Respondió Luciano. El sabía perfectamente en que tono venía esa pregunta, sabía con exactitud a que venía esa pregunta por parte de Teresa.

Y dime, dijo Teresa, ¿a que viene esta visita tan temprano?

Necesito un favor.

¿Un favor? ¿Mío?

Si, tuyo.

Necesito que me guardes esto. Y Luciano abrió su chaqueta y saco del bolsillo izquierdo interior de su chaqueta una libreta.

Teresa lo miraba fijamente, sabía que no podría preguntar mucho, y que nuevamente quedaría atrapado por el misterio que rodeaba a Luciano.

Luciano tomó con ambas manos la libreta y la detuvo entre sus manos y dijo; Teresa, esto es muy importante, en estos momentos es lo más valioso que tengo y quiero que lo tengas tú. Con una condición.

¿Otra condición?

Si. Otra condición. Discúlpame, pero si no fuera necesario no te haría ninguna condición.

Lo sé, pero debo ser honesta contigo. Además, siempre hemos sido honestos entre nosotros, espero que no hayas olvidado eso.

Luciano la observaba en completo silencio.

La otra noche, cuando viniste no fue tan fácil para mí.

Lo sé. Dijo Luciano.

Ella lo interrumpió, espera dijo Teresa, ahora quiero que tú me escuches a mí.

Luciano asintió, sabía que se lo debía, que era lo mínimo que podía hacer por ella y guardo silencio pero sin quitar los ojos en ella.

Hace tres noches viniste, y yo estaba muy feliz de verte de nuevo, pasaron tres años, ¡tres años! En los cuales te asumía muy lejos. Me costó asumir algunas cosas, que te fueras, que me dijeras en una ocasión que no querías verme más, que ni siquiera tendría tu amistad. Tú eres a única persona en este mundo a quien quiero más allá de todo, más que como pareja, como persona, como amigo, como aquel que me conoce, realmente.

Pero la otra noche en un momento no se quien eras, o sea, se que eres tú, pero también había algo distinto. Y sabes, ¿quiere saber qué me pasa?

Luciano bajo la cabeza, asintiendo la situación y dijo, volviendo a levantar su cabeza, y enfrentando los ojos de Teresa, Sí, quiero saber.

Teresa quedo con la mirada fija en Luciano.

Estoy cansada, eso es lo que pasa. Y también han pasado cosas en mi vida, no ha sido fácil, pero eh ido ordenándome, tratando de ir haciendo una vida a mi modo…. discúlpame, han sido muchas cosas en pocos días, sabes que puedes contar conmigo. Además, no creas que me ah sido fácil digerir lo de la otra noche, llegue a pensar que había sido un sueño y cuando desperté allí estabas tú, a mi lado.

Luciano seguía en completo silencio, escuchando atento a Teresa.

No te preocupes, guardare lo que quieras que guarde y no hare preguntas.

Luciano salió de su silencio y con una voz muy calmada pero segura dijo; Teresa. Sé lo que estas sintiendo y lo comprendo. De hecho, pensé mucho antes de venir hace tres días, así como lo hice también hoy, mi intención no es desarreglar tu vida solo que no tengo a nadie más en quien confié, como lo hago contigo y como ha sido siempre y esto no solo quiero que lo guardes por razones de seguridad, si no porque quiero que tu lo tengas. Y estiró su mano izquierda en la que tenía la libreta agachándose ligeramente hasta donde estaba Teresa sentada en el suelo al lado de la mesa de centro, Teresa lo quedó mirando y lo tomó con su mano derecha y ambas manos se encontraron allí, en torno a la libreta, y cierta conexión, cierta memoria táctil se activó. Teresa sintió el roce y la tensión que iba desde su mano e irradiaba, Luciano también lo sintió y reacciono a la situación colocando la libreta en manos de Teresa y retirando su mano.

¿Puedo fumar? Dijo Luciano.

Si, sabes que aquí puedes, el “pucho” ha sido el único amigo leal que eh tenido en estos tiempos.

Luciano sintió el golpe. ¿Quieres?, le dijo a Teresa.

Veo que sigues fumando aquellos cigarrillos fuertes, dijo Teresa, bueno, dame uno, qué más da.

¿Por qué no te quedas a almorzar?

Luciano, estuvo a punto de decir que no, pero reflexiono su respuesta y volviendo la sonrisa a su rostro dijo, sí, hoy comeremos juntos.

Ella lo quedo mirando y dijo, bueno, entonces aprovechemos de conversar, por ejemplo hay cosas que tú debes aun contarme, y yo también tengo mucho que contarte de estos 3 años en que no estuviste. Si es que te interesa, claro está.

Por supuesto que me interesa. Por ejemplo podrías hablarme de Alberto.

Teresa miró a Luciano, ya no le causaba tanta sorpresa, pero se sentía desnudada, niña frente a un adulto que ya sabía la respuesta. Si, te contare de él, y de mí.

¿Sabes? Me propuso matrimonio.

¿Y qué respondiste?

Lo preguntas por cortesía o realmente quieres saber, pues seguramente ya lo sabes, ¿o no?

Luciano guardo silencio.

Le dije que me diera tiempo para reflexionarlo, no hay que apurar las cosas.

¿Lo amas? Preguntó Luciano.

Sí. Respondió Teresa, lo amo, en cierta medida es un amor que me ha hecho muy bien. Si bien es distinto, me ha hecho volver a hacer sentir cosas que pensé que ya no volvería a sentir, pero tampoco creo que es bueno ir muy rápido.

¿Y tu Luciano, qué me dices de ti?

Luciano seguía fumando, y tomó un sorbo de café, respiro y pareció que hubiese suspirado y dijo; Yo me casé.

Teresa quedo perpleja.

¿Enserio?

Si, en serio.

¿Y donde esta ella?

Luciano miró nuevamente hacia la ventana, una sección del ventanal que daba a la terraza del departamento de Teresa. Ella está muerta, dijo, secamente.

Teresa quedo congelada, atinó a decir un lo siento.

Yo también, dijo Luciano.





Luciano, cuando terminemos aquí, tendrás unas horas de descanso en la que será tu habitación, dijo Sofía. Lamentablemente no será mucho, por lo que espero haya podido dormir algo durante el trayecto hasta acá.

Luciano asintió, y dijo; si, lo hice, quien no ha dormido mucho es Miguel.

No te preocupes, dijo Sofía, Miguel está acostumbrado y ya tendrá su descanso. Bueno, podrás descansar un par de horas, y dejar tus cosas en aquella habitación, que será tuya por un bien lapsus de tiempo, espero sea de tu agrado, pero hoy, a las 8 de la noche, te despertaran pues a las 9pm te presentaremos al resto de las personas que habitan este lugar.

No hay problema, dijo Luciano.

Bueno, terminemos aquí para que descanses, ya tendremos más tiempo para trabajar todo lo que sea necesario trabajar en esto. Sol te acompañara a la habitación para que puedas descansar, y levantándose de su asiento Sofía y poniendo ambos brazos en el escritorio extendió su mano a Luciano y le dijo; se bienvenido entonces a tu hogar.

De pronto se sintió golpear la puerta del estudio y se abrió la puerta, era Sol. Quien se quedo parada al lado del Umbral de la puerta, mientras Luciano le daba la mano Sofía y ambos se despedían momentáneamente.

Vamos Luciano, dijo Sol.

Luciano caminaba junto a Sol por los pasillo de la Casa y la muchacha no para de hablar y de decirle que le enseñaría toda la casa durante los días que vinieran y las instalaciones y alrededores de la casa, la que según ella era de una vasta extensión. Luciano la escuchaba y le parecía encantadora aquella chica, vivaz y llena de energía, era como una niña, pero se notaba claramente que era ya toda una mujer, pero había algo etéreo en ella. Luciano guardaba silencio dejándose guiar por aquella chica. De pronto llegaron a unas escaleras, subieron al segundo piso y en el final de un pasillo se detuvieron. Sol saco una llave del bolsillo y abrió la puerta frente a ellos, bueno, dijo ella, esta es tu habitación, espero te guste, yo ayude a decorarla, dijo, y además propuse el color de cortinas y algunas cosas que espero te gusten. Bueno, hasta aquí llego yo, y poniéndose frente a él le tomo su mano derecha y le hizo entrega de la llave con la cual ella recién había abierto la puerta de la habitación. Esta es tu habitación, dijo, aquí será tu lugar, nadie que tu no quieras podrá entrar en ella. Esa es la regla general de la casa.

Luciano agradeció a Sol, y cuando le iba a dar la mano, como ocurrió con Sofía, esta lo sorprende rápidamente con un beso en la mejilla, chao, nos vemos más tarde le dijo, y se dio media vuelta y se fue cerrando la puerta tras de sí.

Luciano echó un vistazo alrededor de aquella habitación y era completamente acogedora y bien decorada. Se notaba sí que la mayoría de las cosas en la habitación eran nuevas, salvo por unos muebles que se encontraban uno frente a los pies de la cama, el velador, que notaba sus años de madera y color caoba intenso y un escritorio, al costado de la cama. La habitación no era grande en cuanto a dimensiones, pero tampoco pequeña, era precisa para él, según su pensamiento. Sus cosas las habían ya bajado y estaban ya en la habitación, Luciano quiso revisar las cosas de la maleta, pero decidió mejor tirarse a la cama y dormir, cosa que no ocurrió muy tarde, pues a los pocos minutos que quedo tendido en la cama, encima, así mismo como había llegado, se durmió placida y profundamente.


Despierta Luciano. Luciano abrió lentamente los ojos y vio al lado de la cama a Miguel. Hola, Dijo Luciano ¿Qué hora es? Son las 8 de la noche. Debes despertar. Te traje algo para comer. Gracias, dijo Luciano. Y poco a poco fue despertando e incorporándose en la cama. Bueno, te dejo con esto, come tranquilo, a la salida de la habitación hay un baño y te esperamos a las 8:45 abajo. ¿Estás bien?

Si, dijo Luciano, allí estaré.

Luciano caminó hasta el baño para darse una ducha, que sintió como la mejor ducha en años, además sentía que había dormido una eternidad y aquella ducha lo había reparado. Se vistió y comió con muchas ganas lo que Miguel le había dejado en la habitación. Miro un reloj que estaba colgado en una de las paredes de la habitación y vio que quedaban 5 minutos para las 8:45, que era la hora que le había señalado Miguel. Se apuro, tomó la bandeja con las cosas y salió de la habitación cerrando con llaves y caminando por el largo pasillo hacia la escalera, bajo por ellas y caminó por otro pasillo hasta el comedor, a su paso salió Sol y le dijo dame la bandeja yo la llevo y Luciano dijo que no había problema, él la llevaría hasta la cocina, Luciano, te esperan ¿Quiénes? Dijo Luciano. Y Sol tomo su mano y lo llevo por un pasillo, con una mano llevaba la bandeja y con la otra a Luciano, entraron al comedor y cruzaron dicha habitación. ¿A dónde vamos? Confía en mí, respondió Sol. Y de pronto llegaron a una pared. ¿Qué hacemos aquí? Sol lo miró como diciendo, ¿pero no es obvio? Y Sol estiro una mano y la pared se abrió como una puerta corrediza y Luciano vio frente a él una imagen que nunca iba a olvidar.

Alrededor de una veintena, por lo que lograba especular él, frente a él todos vestidos de la misma forma. Sol lo hizo entrar y le dijo al oído, hoy es tu juramento, y todos ellos están aquí para verte.

Luciano ingresó a dicha habitación con sol y la puerta se cerró detrás de ellos, era una habitación muy amplia, muy grande y Sofía que estaba junto a Miguel se acercó a él.
Bueno, dijo Lucia con voz fuerte, este es Luciano!


Luciano sintió aumentar las pulsaciones de sus latidos y una adrenalina comenzó a recorrer su cuerpo, sentía que ya era hora……….