Capítulo XIX
¿Donde está Luciano?
Hola Camile, no lo sé muy bien, paso hace como una hora a decirnos que se iba a un lugar que no especificó y que le dijéramos a Sofía que le había dejado una carta y que coordinara contigo.
¿Y dijo algo más?
No, solo eso nos dijo.
Camile hizo una mueca en su rostro que conllevaba decepción y duda. Y dirigiéndose nuevamente a los chicos ella les comunico que estaría en el salón grande trabajando en algo y que por favor le avisaran cuando llegara Sofía.
Los muchachos la miraron y asintieron, como digas Camile.
Camile caminó por uno de los pasillos de la casa rumbo al salón en donde con frecuencia trabajan con Kevin y Andrés, junto a Luciano y Sofía, como antes lo hicieron con Miguel, aunque ese tiempo fue muy breve. Era el lugar acondicionado para el trabajo, el cual estaba cuidadosamente diseñado para tal efecto, totalmente aislado, con una sola entrada de una puerta ancha de madera que le daba prestancia al lugar. No se permitían Teléfonos dentro del lugar ni de líneas ni de celulares, estos debían quedar afuera, los que eran entregados antes de ingresar. Contaba dentro de sí con una gran mesa de madera de forma rectangular de 1.60 por 3.8 metros, con 9 sillas a su alrededor. En el fondo de la sala había un panel para proyección de un data show y al costado lateral derecho una pizarra que con frecuencia era usada. Era un lugar de trabajo, y todos los que entraban allí lo hacían en esa calidad, mas allá del ambiente distendido o tenso que dependiendo de la ocasión allí primaban. Por lo demás, nadie podía ingresar al lugar si no estaba autorizado a hacerlo.
Camile ingresó a la sala o “el salón” como le llamaban y se sentó en una de las sillas que rodeaban la mesa. Llevaba una carpeta la que dejo encima de la mesa y prendió un cigarrillo, por suerte aquello no estaba prohibido en la sala, tenía una buena ventilación y grandes y exóticos ceniceros siempre sobre la mesa. Miguel planteaba que en las circunstancias de trabajo y de exigencia constante, prohibir fumar era casi una condena a muerte, por lo que quizás, más allá de lo perjudicial que fuera desgastar el cuerpo y morir lentamente producto del tabaco, el permitir fumar era un acto de humanidad en dicho espacio y circunstancia.
Por lo mismo Camile fumaba sin culpa, pero con la preocupación en la cabeza. En dos días había presenciado in situ como el escenario cambiaba y se enrarecía. Veía como lo que parecía solido se diluía y pasaba a un estado gaseoso y abstracto que le costaba descifrar. Por un lado la extraña muerte de Miguel, las que asomaban interrogantes obvias, primero, Miguel siempre fue un tipo poco impulsivo, es más, extremadamente pulcro y racional en sus acciones, jamás se hubiera imaginado una reacción como la que supuestamente tuvo de salir sin personal y con rumbo desconocido, como si fuese apurado a un lugar, sin pre establecer su ubicación. Segundo, en base a lo mismo Miguel era extremadamente ordenado y apegado a las normas, por lo que lo primero conllevaba a lo segundo y por lo tanto no calzaban en esa lógica. Y tercero, Miguel era un tipo enigmático y de él se decían muchas cosas, una de ellas es que era casi inmortal. Si bien la opción tercera revestía poca lógica para ella, dentro del contexto en el que estaban y que le había tocado ver, no era tan inverosímil.
Por otra parte, Sofía, siempre la mujer compuesta, clara y perspicaz, parecía de pronto convertirse en una muchacha frágil y quinceañera que, según su cálculo, el mismo que le había dicho a Luciano, estaría en estos momentos en compañía de un enamorado o algo así. Y su actuar, como el de ayer, parecía más errático de lo que nunca fue. Y ahora, Luciano. El mismo tipo que era un conjurado connotado y que tenía toda la confianza de Miguel, como del resto, parecía entrar en la misma lógica impulsiva que jamás pensó ella presencia por parte de ellos.
Algo estaba ocurriendo y su curiosidad no la dejaba tranquila, porque podía oler que algo ocurría que ella no veía, pero que su cabeza analítica podía percibir, solo le faltaban algunas piezas para poder ordenar este puzle que se presentaba frente a ella. O a lo mejor ella, como todos, veía más en ellos de lo que quizás realmente eran, pero en su experiencia allí sabia que aquello era lo más plausible para poder auto explicarse dichas circunstancia, pero que si bien en el mundo real aquello era verosímil, en este mundo la verdad no tenía mucha cabida. Ella había visto algunas de las capacidades de ellos, y la primera vez que presencio una quedó prácticamente en shock, su razón no lograba entrar a comprender la capacidad de estos conjurados.
Daniel, ¿leíste Pandora?
Si, lo leí. No podía dejar de no hacerlo. Era como una adicción.
¿Y leíste lo que te envió tu amigo profesor?
Si, lo termine un poco antes que tú llegaras, entre revisar pruebas y leer eso, me lleve casi toda la noche.
¿Y no notaste un cierto parecido?
Si, la verdad sí, lo note, y podría decirte que me sorprendió.
¿Dices que te veras hoy con él?
Sí, eso dije.
Quiero acompañarte.
Daniel la quedo mirando y encogiéndose de hombros dijo; Bueno, por mi no hay problema, le llamare para confirmar con él la junta y preguntarle si no le incomoda que tú estés en ese encuentro.
Prefiero que no le digas que yo estaré Daniel, solo confirma que te juntaras con él.
No lo sé, no me parece correcto.
Por favor Daniel, necesito saber cómo llego a algunas conclusiones que leí en su escrito, y quizás si le dices que yo iré, una extraña, no quiera ni siquiera juntarse, tú misma dijiste que era un tipo algo extraño y no muy sociable.
Está bien Sofía, lo hare como tú quieres, pero deberás explicarme también a mi algunas cosas de “Pandora”.
Ok. Prometo responder las dudas que tengas sobre “Pandora”.
Bueno, llamare a mi colega para coordinar la cita. Y alejándose del comedor hacia la cocina con el teléfono en la mano Daniel marcaba el número de teléfono de su amigo profesor….. ¿Aló? Carlos, soy yo Daniel de la Universidad. Si, si leí tu texto lo encontré anoche en mi mail, si, por lo mismo te llamaba, ¿nos podemos juntar hoy a discutirlo?.... Ah que bien……………. Si, si conozco el lugar, nos vemos entonces a las 7 de la tarde allí. Bueno nos vemos ahí, chao.
Listo. A las 7 de la tarde en el restaurante “entropía” nos juntaremos. Y son las 10am, creo que tenemos bastante tiempo para charlar.
Sofía lo miró con gratitud y ternura y haciendo la modulación exagerada y no sonora le lanzó unas gracias.
Bueno, eres mía hasta las 7 por lo menos y te prometo que aprovechare bien el tiempo. Pero no me olvido que hoy viniste buscando un amigo, y no te defraudare.
Sofía se levantó de su asiento y avanzó hasta donde estaba Daniel y en un acto de entrega lo abrazo fuerte, y con un cariño inusitado, aferrándose a él, gracias Daniel era lo que ella decía mientras ejecutaba aquella acción. Y el respondiendo aquel gesto que sabía de gran valor viniendo de ella, respondió; De nada, aquí siempre ha estado tu hogar.
Luciano Tomó un vuelo nacional rumbo a la región en donde quedaba próxima a unas horas la casa que lo cobijo por espacio de tres años. Había arreglado durante el trayecto en auto hacia el aeropuerto los detalles para su estadía allá, un auto estaría esperándolo para llevarlo a la casa. A la misma casa que hace tres años atrás había llegado acompañado de Miguel, en su mente recordaba detalles de ese viaje, y de lo extraño que le había parecido la sensación que sintió la primera vez que estuvo cerca de ese lugar y el primer rostro que encontró al llegar, fue el de Sol, que abrió esa vez el portón de la entrada principal.
No era un camino fácil, solo algunos sabían bien como llegar, el resto, se limitaba a ir dentro del auto que llevaba y traía a gente de ese lugar. Nadie podía llegar a dicho lugar sin seguir un estricto protocolo y aunque lo intentaran, como más de una vez paso, jamás podrían llegar. Así había aprendido que ese lugar existía solo para ellos, pues para el resto del mundo ese lugar nunca existió ni existiría, era un lugar, como escucho una vez, fuera del tiempo y del espacio.
Una azafata se acerco a él para preguntarle si deseaba algo, él respondió amablemente que no, ella siguió su itinerario con el resto de los pasajeros. Luciano se puso los audífonos y se dejo descansar un rato, el viaje no era tan largo en avión, pero lo poco que duraba el trayecto le servía perfectamente para recuperar el descanso de la noche en desvelo.
Viene Luciano en camino, en dos horas debes estar en el aeropuerto para pasar a recogerlo. Por lo que debes salir ahora en el auto para cumplir con aquello y traerlo hasta aquí.
Muy bien, no hay problema.
Entonces toma un auto y parte hasta allá y maneja con cuidado.
Lo hare como siempre.
Bueno, cuídate.
El hombre que acababa de dar la orden para ir a buscar a Luciano se quedó parado en las afueras de la casa y tomado un respiro profundo se quedo mirando hacia el horizonte. Y soltando la bocanada de aire que había tomado en aquel respiro profundo, se imagino inmediatamente que si Luciano estaba de vuelta debía haber una razón importante y dándose media vuelta ingresó nuevamente a la casa para ordenar las cosas que posiblemente Luciano necesitaría.
Camile repasaba una y mil veces sus conjeturas en su cabeza y trataba de ordenar las piezas que parecían inconexas pero una idea se posó sobre su cabeza como un fantasma que arrojaba temor sobre la respuesta: ¿Y si Miguel fue asesinado y no hubiese sido un accidente? Parecía cobrar sentido aquella tesis, pues explicaría algunas de las situaciones pero no todas. Respondía la reacción de Luciano y de Sofía, la que sería de desconcierto y de temor camuflado, pues quizás ellos intuían lo mismo, tal vez tenían alguna certeza de aquello y eso explicaba las extrañas e impulsivas reacciones de ambos, que tenían por normalidad reaccionar con frialdad o desconcertante tranquilidad frente a hechos o situaciones que a cualquier mortal le parecía compleja o abrumadora. Pero había algo que aun no calzaba, por que Miguel habría salido de esa forma, por que de ser un asesinato, Miguel habría entregado todo en bandeja para que aquello ocurriese, por lo que la pregunta era, ¿Qué hizo salir a Miguel de esa forma de la casa? Era allí donde el punto de la tesis se hacía frágil, pues sin esa respuesta, sin ese dato, las conjeturas solo eran eso, conjeturas.
Hola Camile.
Hola Kevin.
¿Estás sola?
Bueno, si estoy sola es porque quiero, ¿Qué preguntas son esas?
Kevin sonrío, tú siempre con tu humor Camile.
Bueno Kevin, el humor es señal de inteligencia y signo de vida, sin eso la vida se vuelve tonta y por lo tanto, sin sentido.
¿Y Luciano?
Luciano no está en la casa, y creo que hoy no estará con nosotros.
¿Cómo es eso?
Dejó un recado que tenía que salir y llegara mañana en la tarde, como sabes, ellos siempre tan enigmáticos, así que no estará hoy con nosotros, pero el trabajo continúa y tengo aquí una propuesta, la discutí hoy en la mañana con Luciano y el la aprobó y para ello necesito de sus servicios señor Kevin.
Bueno cuenta con nosotros, pero me gustaría saber de qué trata.
Por supuesto, aquí tengo el diseño inicial de mi propuesta. Y tomando la carpeta que tenia encima de la mesa la abrió y se la entregó a Kevin.
Haber veamos que te traes entre manos.
Kevin comenzó a hojear una a una las hojas que había en la carpeta y su concentración era casi absoluta. De pronto abrió la boca y dijo: ¿Tú diseñaste esto?
Si Kevin, yo lo hice ¿Por qué, te parece mal?
No, para nada, por el contrario me parece genial.
Bueno, que parece ¿que todos piensan que soy una tarada?
No exageres Camile ni te pongas melodramática.
No, Kevin, el tema es más complejo, cada vez que una chica guapa plantea algo coherente e inteligente, pareciera un fenómeno extraño de la naturaleza, una rareza.
No Camile, jamás eh pensado eso de ti, ni del resto, solo que me sorprende está muy completo y bien hecho y me parece que esto generara reacciones interesantes para el “Plan” por decirlo menos. Llamare a Andrés para ponernos a trabajar, espérame un minuto salgo a llamarlo y seguimos trabajando.
Camile volvió a quedar sola en la sala y tomando un lápiz comenzó a garabatear sobre una hoja, de pronto una mujer se asomo en la puerta.
Hola.
Camile la quedó mirando extrañada jamás había visto ese rostro y se preguntaba que hacia allí aquella mujer. Disculpa, ¿Quién eres? Pregunto Camile.
Discúlpame tú a mí por no haberme presentado, soy Laura.
Hola Laura, y discúlpame si soy grosera pero ¿Qué haces aquí y como entraste?
Busco a Luciano o Sofía y entre por la puerta, vengo con la compañera de Miguel.
A discúlpame de nuevo, no lo sabía. Bueno Luciano no está, salió y dejo dicho que volverá mañana por la tarde y Sofía salió temprano y aun no vuelve.
La mujer se quedó en silencio e hizo un gesto de decepción y se le escucho decir solamente Necesito hablar urgentemente con Luciano.
Lo siento, replico Camile, creo que aquello será imposible.
La mujer que estaba en el umbral de la puerta del salón frente a Camile era una mujer de unos 40 años aproximadamente de cabello largo y liso de un color castaño claro y de facciones finas en su rostro con unos ojos verdes profundos. Llevaba puesta una blusa negra acompañado de un collar hermoso que cubría su cuello descubierto y unos pantalones de tela también de color negro. De pronto una niña, de unos 7 a 9 años se acerco hasta las piernas de ella y mirándola hacia arriba dijo: ¿Laura este Luciano?
No mi niña, el no está, al parecer tendremos que esperar. La niña giro su cabeza en dirección a Camile y le dijo Hola.
Hola pequeña, respondió Camile.
Me llamo Samara ¿y tú cómo te llamas?
Camile se sorprendió de la personalidad de aquella niña pero le respondió en los mismos términos, Camile, me llamó Camile Samara.
Bueno Samara dijo Laura, ve a jugar con Martin y luego yo te alcanzo.
Bueno, dijo Samara, pero debo ver a Luciano, tú sabes eso Laura, así que si no lo encontramos aquí podríamos llamarlo.
Camile salió al paso y dirigiendo su voz a ambas dijo: No creo que se le pueda localizar, su celular está apagado y al parecer no quiere ser ubicado, ni nosotros sabemos dónde está.
Samara se quedo mirando a Camile como diciendo pobre niña, en su inocencia no ve las cosas y respondiéndole a Camile le dijo: Yo si se donde está. Laura, llámalo a la casa del bosque.
Camile sonrío un poco, asumiendo la inocencia fantasiosa de la pequeña que veía en frente.
Laura vio la reacción de Camile y nuevamente dirigiéndose a ella le dijo: Bueno, no te molestamos más, estaremos en la cocina preparando algo de comer y luego en el patio para cualquier cosa. Ah sido un día agotador con los arreglos de la triste muerte de Miguel, que estés bien Camile y un gusto.
Un gusto para mí también, respondió Camile.
Vamos Samara dijo Laura, y Sámara con su mano derecha se despidió desde lejos de Camile diciendo chao mientras con la otra mano tomaba la mano de Laura.
Camile volvió a sus garabatos en el papel y sonriendo de la extraña escena anterior, pero bueno, aquello no era tan extraño en esa casa y así siguió en lo suyo esperando que Kevin Volviera.
Laura, necesitamos hablar con Luciano.
Lo sé Samara, pero comeremos algo ahora y luego lo haremos, lo llamaremos a la Casa del Bosque y nos comunicaremos con el ¿te parece?
Está bien, pero comeremos rápido porque lo que tengo que decirle es importante.
Dime Sofía ¿Qué es todo esto?
Creo que ya lo sabes Daniel, ¿qué quieres preguntar en especifico?
Quiero saber detalles, quiero ordenar las piezas de este rompecabezas que a rato veo nítido y a rato se me pierde la forma.
Eres un hombre inteligente Daniel, no dudo de eso, pero hay cosas que superan a la inteligencia racional, si sales de ahí quizás comprendas de mejor forma.
Dime Sofía ustedes ¿son un secta?
No Daniel, no lo somos aunque a veces lo parece, es más, algunas de las personas que se intrigan y nos investigan nos tienen un nombre, algo gracioso para mi parecer, nos dicen “secta o grupo omega”
¿Cómo es eso que los investigan?
Bueno, hay gente que cree que somos un peligro y quizás tengan razón.
¿Un peligro?
Sí, hay gente que quiere que las cosas sean de una forma y hay muchas cosas que el resto de las personas no logran ver y que condicionan la vida de todos. Por eso el que estemos, el que existamos hace que algunos se preocupen.
¿Son entonces un movimiento político?
Me sorprende profesor la limitación académica de categorizar o intentar encasillarnos, pensé que usted era distinto.
Lo siento, es un acto reflejo del oficio.
Comprendo. Pero ante tu pregunta, somos todas las anteriores y más.
¿Y más?
Sí, mucho más. Mira, me gustaría contarte mas, y no es que no quiera, aunque no debería, pero hoy enserio no es un buen día. Sé que tienes dudas de muchas cosas y te las aclarare eso te lo prometo, sobre todo lo que tiene relación con “Pandora” pero vayámonos con calma.
Bueno, vayamos con calma, pero vayamos ¿ok?
Ok.
Solo respóndeme algo Sofía, cuando nos juntamos en el restaurant el otro tipo que estaba contigo, ¿Luciano se llamaba?
Si, Luciano se llama, ¿qué pasa con él?
Va sonar un poco ridículo, pero parecía que me estaba leyendo la cabeza pues sabía mucho sobre mí. ¿Por qué sabia tanto sobre mí?
Daniel, no es ridículo, Luciano efectivamente estaba leyendo tu mente. Y si sabía sobre ti era por eso, yo jamás le habría contado lo que paso ese 25 de noviembre ni nada que tuviera que ver contigo ni menos eso.
Daniel quedo estupefacto preguntándose cómo era aquello posible, pero a la vez tranquilo de saber que la confianza en Sofía seguía intacta. ¿Cómo es eso de que puede leer la mente?
Si, el puede leer la mente.
¿Y tú?
Yo puedo leer otras cosas Daniel.
¿Qué son ustedes?
Somos algo que en otro contexto sería muy simple de explicar, pero que desafortunadamente en este contexto no es un poco más complejo de hacer.
¿Y lo eras cuando estabas conmigo hace años?
Si, lo era y por eso un día tuve que marcharme.
Me desconcierta todo esto.
Lo sé, no es mi intención Daniel, esta situación es confusa, a veces hasta para mí se torna complejo, a veces quisiera un poco de normalidad en mi vida pero cada cual a lo suyo y mi destino es este.
¿Tú destino?
Sí, mi destino, hay cosas que deben ser de una forma por una serie de hechos concatenados anteriores a ella misma. Mi vida comenzó mucho antes de nacer.
¿Crees en eso?
Es mucho más que creer o no. Mira te prometo que estoy tratando de dosificar la información que sale de mi boca para que puedas comprenderla, no digo con esto que seas un tarado que no comprenda las cosas, nada de eso. Solo digo que es complejo que no es tan simple de entender, ni siquiera para ti que para mi eres una de las personas más brillantes que conozco y mas lindas también.
Gracias por ese comentario, sobre todo por lo último de lindo.
Es de verdad Daniel, eso es lo que pienso y siento de ti.
Y puedo preguntar ¿quién es la persona que falleció?
Una persona muy importante en mi vida y en todo esto de lo que estamos hablando, era como un padre para mí. Desde que murió mi padre el tomo ese rol, además era un muy buen amigo del mío.
¿El era uno de ustedes?
Si, uno muy importante para nosotros.
Lo siento nuevamente Sofía.
Gracias Daniel.
Bueno, quedan 6 horas para la cita con mi colega, ¿Qué quieres hacer?
Quiero que me abreces solo eso quiero Daniel.
El se acercó y la abrazó. Ella respondió con fuerza el abrazo y alejo un poco su rostro del cuerpo de él para poder mirarlo a los ojos y sin decir palabra se acercó al rostro de él para besarlo. El respondió el beso con la misma intensidad que venía. Parecía que el tiempo que había pasado entre los dos exigía recuperarse por sí mismo y se volvían a reconocer como si un click de memoria emocional se hubiese apretado. Caminaron autómamente hacia la habitación con movimientos torpes, lentos pero cargados de deseo. Cuando llegaron a la habitación ambos cayeron hacia la cama.
¿Aló?
Si, ¿quién Habla?
Hola Alberto, soy Laura.
Hola Laura, dime a que se debe tu llamado.
Mira, necesito ubicar a Luciano y me dicen que esta allá.
Si, llamo hace como una hora, viene para acá y mande a alguien a recogerlo al aeropuerto.
Bueno, cuando llegues dile que lo busco y que Samara necesita urgentemente hablar con él.
Se lo diré en cuanto llegue.
Muchas gracias Alberto, que estés muy bien.
Bueno pequeña, tenías razón Luciano iba para allá.
Lo sé Laura, entonces en un rato mas hablamos con él, pues es muy importante lo que debo decirle, pues pasara algo que él debe saber.
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Continúa el Próximo Jueves
Sofía se levantó de su asiento y avanzó hasta donde estaba Daniel y en un acto de entrega lo abrazo fuerte, y con un cariño inusitado, aferrándose a él, gracias Daniel era lo que ella decía mientras ejecutaba aquella acción. Y el respondiendo aquel gesto que sabía de gran valor viniendo de ella, respondió; De nada, aquí siempre ha estado tu hogar.
Luciano Tomó un vuelo nacional rumbo a la región en donde quedaba próxima a unas horas la casa que lo cobijo por espacio de tres años. Había arreglado durante el trayecto en auto hacia el aeropuerto los detalles para su estadía allá, un auto estaría esperándolo para llevarlo a la casa. A la misma casa que hace tres años atrás había llegado acompañado de Miguel, en su mente recordaba detalles de ese viaje, y de lo extraño que le había parecido la sensación que sintió la primera vez que estuvo cerca de ese lugar y el primer rostro que encontró al llegar, fue el de Sol, que abrió esa vez el portón de la entrada principal.
No era un camino fácil, solo algunos sabían bien como llegar, el resto, se limitaba a ir dentro del auto que llevaba y traía a gente de ese lugar. Nadie podía llegar a dicho lugar sin seguir un estricto protocolo y aunque lo intentaran, como más de una vez paso, jamás podrían llegar. Así había aprendido que ese lugar existía solo para ellos, pues para el resto del mundo ese lugar nunca existió ni existiría, era un lugar, como escucho una vez, fuera del tiempo y del espacio.
Una azafata se acerco a él para preguntarle si deseaba algo, él respondió amablemente que no, ella siguió su itinerario con el resto de los pasajeros. Luciano se puso los audífonos y se dejo descansar un rato, el viaje no era tan largo en avión, pero lo poco que duraba el trayecto le servía perfectamente para recuperar el descanso de la noche en desvelo.
Viene Luciano en camino, en dos horas debes estar en el aeropuerto para pasar a recogerlo. Por lo que debes salir ahora en el auto para cumplir con aquello y traerlo hasta aquí.
Muy bien, no hay problema.
Entonces toma un auto y parte hasta allá y maneja con cuidado.
Lo hare como siempre.
Bueno, cuídate.
El hombre que acababa de dar la orden para ir a buscar a Luciano se quedó parado en las afueras de la casa y tomado un respiro profundo se quedo mirando hacia el horizonte. Y soltando la bocanada de aire que había tomado en aquel respiro profundo, se imagino inmediatamente que si Luciano estaba de vuelta debía haber una razón importante y dándose media vuelta ingresó nuevamente a la casa para ordenar las cosas que posiblemente Luciano necesitaría.
Camile repasaba una y mil veces sus conjeturas en su cabeza y trataba de ordenar las piezas que parecían inconexas pero una idea se posó sobre su cabeza como un fantasma que arrojaba temor sobre la respuesta: ¿Y si Miguel fue asesinado y no hubiese sido un accidente? Parecía cobrar sentido aquella tesis, pues explicaría algunas de las situaciones pero no todas. Respondía la reacción de Luciano y de Sofía, la que sería de desconcierto y de temor camuflado, pues quizás ellos intuían lo mismo, tal vez tenían alguna certeza de aquello y eso explicaba las extrañas e impulsivas reacciones de ambos, que tenían por normalidad reaccionar con frialdad o desconcertante tranquilidad frente a hechos o situaciones que a cualquier mortal le parecía compleja o abrumadora. Pero había algo que aun no calzaba, por que Miguel habría salido de esa forma, por que de ser un asesinato, Miguel habría entregado todo en bandeja para que aquello ocurriese, por lo que la pregunta era, ¿Qué hizo salir a Miguel de esa forma de la casa? Era allí donde el punto de la tesis se hacía frágil, pues sin esa respuesta, sin ese dato, las conjeturas solo eran eso, conjeturas.
Hola Camile.
Hola Kevin.
¿Estás sola?
Bueno, si estoy sola es porque quiero, ¿Qué preguntas son esas?
Kevin sonrío, tú siempre con tu humor Camile.
Bueno Kevin, el humor es señal de inteligencia y signo de vida, sin eso la vida se vuelve tonta y por lo tanto, sin sentido.
¿Y Luciano?
Luciano no está en la casa, y creo que hoy no estará con nosotros.
¿Cómo es eso?
Dejó un recado que tenía que salir y llegara mañana en la tarde, como sabes, ellos siempre tan enigmáticos, así que no estará hoy con nosotros, pero el trabajo continúa y tengo aquí una propuesta, la discutí hoy en la mañana con Luciano y el la aprobó y para ello necesito de sus servicios señor Kevin.
Bueno cuenta con nosotros, pero me gustaría saber de qué trata.
Por supuesto, aquí tengo el diseño inicial de mi propuesta. Y tomando la carpeta que tenia encima de la mesa la abrió y se la entregó a Kevin.
Haber veamos que te traes entre manos.
Kevin comenzó a hojear una a una las hojas que había en la carpeta y su concentración era casi absoluta. De pronto abrió la boca y dijo: ¿Tú diseñaste esto?
Si Kevin, yo lo hice ¿Por qué, te parece mal?
No, para nada, por el contrario me parece genial.
Bueno, que parece ¿que todos piensan que soy una tarada?
No exageres Camile ni te pongas melodramática.
No, Kevin, el tema es más complejo, cada vez que una chica guapa plantea algo coherente e inteligente, pareciera un fenómeno extraño de la naturaleza, una rareza.
No Camile, jamás eh pensado eso de ti, ni del resto, solo que me sorprende está muy completo y bien hecho y me parece que esto generara reacciones interesantes para el “Plan” por decirlo menos. Llamare a Andrés para ponernos a trabajar, espérame un minuto salgo a llamarlo y seguimos trabajando.
Camile volvió a quedar sola en la sala y tomando un lápiz comenzó a garabatear sobre una hoja, de pronto una mujer se asomo en la puerta.
Hola.
Camile la quedó mirando extrañada jamás había visto ese rostro y se preguntaba que hacia allí aquella mujer. Disculpa, ¿Quién eres? Pregunto Camile.
Discúlpame tú a mí por no haberme presentado, soy Laura.
Hola Laura, y discúlpame si soy grosera pero ¿Qué haces aquí y como entraste?
Busco a Luciano o Sofía y entre por la puerta, vengo con la compañera de Miguel.
A discúlpame de nuevo, no lo sabía. Bueno Luciano no está, salió y dejo dicho que volverá mañana por la tarde y Sofía salió temprano y aun no vuelve.
La mujer se quedó en silencio e hizo un gesto de decepción y se le escucho decir solamente Necesito hablar urgentemente con Luciano.
Lo siento, replico Camile, creo que aquello será imposible.
La mujer que estaba en el umbral de la puerta del salón frente a Camile era una mujer de unos 40 años aproximadamente de cabello largo y liso de un color castaño claro y de facciones finas en su rostro con unos ojos verdes profundos. Llevaba puesta una blusa negra acompañado de un collar hermoso que cubría su cuello descubierto y unos pantalones de tela también de color negro. De pronto una niña, de unos 7 a 9 años se acerco hasta las piernas de ella y mirándola hacia arriba dijo: ¿Laura este Luciano?
No mi niña, el no está, al parecer tendremos que esperar. La niña giro su cabeza en dirección a Camile y le dijo Hola.
Hola pequeña, respondió Camile.
Me llamo Samara ¿y tú cómo te llamas?
Camile se sorprendió de la personalidad de aquella niña pero le respondió en los mismos términos, Camile, me llamó Camile Samara.
Bueno Samara dijo Laura, ve a jugar con Martin y luego yo te alcanzo.
Bueno, dijo Samara, pero debo ver a Luciano, tú sabes eso Laura, así que si no lo encontramos aquí podríamos llamarlo.
Camile salió al paso y dirigiendo su voz a ambas dijo: No creo que se le pueda localizar, su celular está apagado y al parecer no quiere ser ubicado, ni nosotros sabemos dónde está.
Samara se quedo mirando a Camile como diciendo pobre niña, en su inocencia no ve las cosas y respondiéndole a Camile le dijo: Yo si se donde está. Laura, llámalo a la casa del bosque.
Camile sonrío un poco, asumiendo la inocencia fantasiosa de la pequeña que veía en frente.
Laura vio la reacción de Camile y nuevamente dirigiéndose a ella le dijo: Bueno, no te molestamos más, estaremos en la cocina preparando algo de comer y luego en el patio para cualquier cosa. Ah sido un día agotador con los arreglos de la triste muerte de Miguel, que estés bien Camile y un gusto.
Un gusto para mí también, respondió Camile.
Vamos Samara dijo Laura, y Sámara con su mano derecha se despidió desde lejos de Camile diciendo chao mientras con la otra mano tomaba la mano de Laura.
Camile volvió a sus garabatos en el papel y sonriendo de la extraña escena anterior, pero bueno, aquello no era tan extraño en esa casa y así siguió en lo suyo esperando que Kevin Volviera.
Laura, necesitamos hablar con Luciano.
Lo sé Samara, pero comeremos algo ahora y luego lo haremos, lo llamaremos a la Casa del Bosque y nos comunicaremos con el ¿te parece?
Está bien, pero comeremos rápido porque lo que tengo que decirle es importante.
Dime Sofía ¿Qué es todo esto?
Creo que ya lo sabes Daniel, ¿qué quieres preguntar en especifico?
Quiero saber detalles, quiero ordenar las piezas de este rompecabezas que a rato veo nítido y a rato se me pierde la forma.
Eres un hombre inteligente Daniel, no dudo de eso, pero hay cosas que superan a la inteligencia racional, si sales de ahí quizás comprendas de mejor forma.
Dime Sofía ustedes ¿son un secta?
No Daniel, no lo somos aunque a veces lo parece, es más, algunas de las personas que se intrigan y nos investigan nos tienen un nombre, algo gracioso para mi parecer, nos dicen “secta o grupo omega”
¿Cómo es eso que los investigan?
Bueno, hay gente que cree que somos un peligro y quizás tengan razón.
¿Un peligro?
Sí, hay gente que quiere que las cosas sean de una forma y hay muchas cosas que el resto de las personas no logran ver y que condicionan la vida de todos. Por eso el que estemos, el que existamos hace que algunos se preocupen.
¿Son entonces un movimiento político?
Me sorprende profesor la limitación académica de categorizar o intentar encasillarnos, pensé que usted era distinto.
Lo siento, es un acto reflejo del oficio.
Comprendo. Pero ante tu pregunta, somos todas las anteriores y más.
¿Y más?
Sí, mucho más. Mira, me gustaría contarte mas, y no es que no quiera, aunque no debería, pero hoy enserio no es un buen día. Sé que tienes dudas de muchas cosas y te las aclarare eso te lo prometo, sobre todo lo que tiene relación con “Pandora” pero vayámonos con calma.
Bueno, vayamos con calma, pero vayamos ¿ok?
Ok.
Solo respóndeme algo Sofía, cuando nos juntamos en el restaurant el otro tipo que estaba contigo, ¿Luciano se llamaba?
Si, Luciano se llama, ¿qué pasa con él?
Va sonar un poco ridículo, pero parecía que me estaba leyendo la cabeza pues sabía mucho sobre mí. ¿Por qué sabia tanto sobre mí?
Daniel, no es ridículo, Luciano efectivamente estaba leyendo tu mente. Y si sabía sobre ti era por eso, yo jamás le habría contado lo que paso ese 25 de noviembre ni nada que tuviera que ver contigo ni menos eso.
Daniel quedo estupefacto preguntándose cómo era aquello posible, pero a la vez tranquilo de saber que la confianza en Sofía seguía intacta. ¿Cómo es eso de que puede leer la mente?
Si, el puede leer la mente.
¿Y tú?
Yo puedo leer otras cosas Daniel.
¿Qué son ustedes?
Somos algo que en otro contexto sería muy simple de explicar, pero que desafortunadamente en este contexto no es un poco más complejo de hacer.
¿Y lo eras cuando estabas conmigo hace años?
Si, lo era y por eso un día tuve que marcharme.
Me desconcierta todo esto.
Lo sé, no es mi intención Daniel, esta situación es confusa, a veces hasta para mí se torna complejo, a veces quisiera un poco de normalidad en mi vida pero cada cual a lo suyo y mi destino es este.
¿Tú destino?
Sí, mi destino, hay cosas que deben ser de una forma por una serie de hechos concatenados anteriores a ella misma. Mi vida comenzó mucho antes de nacer.
¿Crees en eso?
Es mucho más que creer o no. Mira te prometo que estoy tratando de dosificar la información que sale de mi boca para que puedas comprenderla, no digo con esto que seas un tarado que no comprenda las cosas, nada de eso. Solo digo que es complejo que no es tan simple de entender, ni siquiera para ti que para mi eres una de las personas más brillantes que conozco y mas lindas también.
Gracias por ese comentario, sobre todo por lo último de lindo.
Es de verdad Daniel, eso es lo que pienso y siento de ti.
Y puedo preguntar ¿quién es la persona que falleció?
Una persona muy importante en mi vida y en todo esto de lo que estamos hablando, era como un padre para mí. Desde que murió mi padre el tomo ese rol, además era un muy buen amigo del mío.
¿El era uno de ustedes?
Si, uno muy importante para nosotros.
Lo siento nuevamente Sofía.
Gracias Daniel.
Bueno, quedan 6 horas para la cita con mi colega, ¿Qué quieres hacer?
Quiero que me abreces solo eso quiero Daniel.
El se acercó y la abrazó. Ella respondió con fuerza el abrazo y alejo un poco su rostro del cuerpo de él para poder mirarlo a los ojos y sin decir palabra se acercó al rostro de él para besarlo. El respondió el beso con la misma intensidad que venía. Parecía que el tiempo que había pasado entre los dos exigía recuperarse por sí mismo y se volvían a reconocer como si un click de memoria emocional se hubiese apretado. Caminaron autómamente hacia la habitación con movimientos torpes, lentos pero cargados de deseo. Cuando llegaron a la habitación ambos cayeron hacia la cama.
¿Aló?
Si, ¿quién Habla?
Hola Alberto, soy Laura.
Hola Laura, dime a que se debe tu llamado.
Mira, necesito ubicar a Luciano y me dicen que esta allá.
Si, llamo hace como una hora, viene para acá y mande a alguien a recogerlo al aeropuerto.
Bueno, cuando llegues dile que lo busco y que Samara necesita urgentemente hablar con él.
Se lo diré en cuanto llegue.
Muchas gracias Alberto, que estés muy bien.
Bueno pequeña, tenías razón Luciano iba para allá.
Lo sé Laura, entonces en un rato mas hablamos con él, pues es muy importante lo que debo decirle, pues pasara algo que él debe saber.
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Continúa el Próximo Jueves
(continua este capítulo)
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