jueves, 16 de diciembre de 2010

capítulo XVII

Capítulo XVII





¿En qué forma nos pueden afectar?

No lo sé con exactitud, creemos que recién tenemos información, aun parcial claro está, de las reales dimensiones de este grupo. No podríamos decir con exactitud cuáles son los reales alcances.

¿Pero nos puede afectar?

Creo que sí y no solo a nosotros.

Santander envió el informe ayer y veo que se interceptó una llamada entre ellos, aquí tengo la transcripción ¿tú la tienes?

Si. La tengo y ya la leí.

¿No te parece que hay algo que no calza?

¿Algo como qué?

No lo sé. Algo como….. Me parece que esta intercepción se dio muy fácil y que en un día habrían cometido varios errores, me parece por decirlo menos sospechoso. No te olvides que ayer habría muerto uno de sus líderes en un accidente también extraño en las afueras de la ciudad. Habrían encontrado su auto en un barranco el cual fue consumido luego por las llamas, he ordenado suma urgencia a los análisis químicos y de ADN del cuerpo encontrado, aunque hasta el momento todo parecería indicar que es el, ¿Miguel es su nombre?

Si. Así lo conocemos, como Miguel, tengo su archivo y sus datos por aquí.

Su nombre es Miguel Ángel Espinoza Smith. Edad 65 años…..

Sí, eso ya lo sé eh revisado su expediente varias veces la duda que tengo es si realmente esos son sus datos, si realmente lo que sabemos del grupo omega es cierto, o bien, preciso, aun guardo reserva de aquello.



Creo que deberíamos poner más atención, lo que contempla más recursos y gente sobre este grupo pero me parece que no debiéramos perderle pista. La próxima semana llegan unos análisis de otra agencia y al parecer no se adscribirían solo a este país la influencia de este grupo, por lo que el canciller está coordinando eso y así tendríamos más información y podríamos tener un aproximado del real alcance de este grupo y contrastar información y quizás poder detener lo que podría ser un gran peligro para todos. Necesito que llames a Santander y que le digas que el jueves pase por mi oficina a las 16hrs. Dile que lo espero allí, y dile a ese que sea puntual.

Ok, así lo hare.

Bueno, ahora vete que debo prepararme para una reunión con el presidente que tengo en una hora, así que te llamo si necesito algo.









Sofía salió de la casa y no pidió a nadie que la acompañara, tomo un auto y salió.

Mientras iba conduciendo por su cabeza pasaba la imagen de Luciano en la habitación que ocupaba como oficina Miguel. Lo veía allí sentado con un vaso en la mano con una actitud extraña. Pensaba verlo triste, golpeado, pero no. En la mirada de Luciano y en la actitud que ella ya sabía leer bien veía algo distinto, veía resignación, pero no por la muerte de Miguel si no que sabía que se debía a algo más, no sabía bien porque, pero sabía que había algo allí. Luciano sabía algo que ella no y eso más que incomodarle le intrigaba. Sabía también que ella no tenía la habilidad de Luciano, pero su intuición se había afinado y si bien no sabía con exactitud que, si sabía que algo había, algo que ella ni siquiera lograba descifrar.






¿Como estas Luciano?

Bien Camile.

No quiero incomodarte pero hay algo que quisiera decirte.

Dime no hay problema.

Bueno ayer nos quedamos trabajando con Kevin y Andrés, aquí tienes el informe de la base de dato de la policía. Aun esperan si el resultado del ADN del cuerpo que encontraron en el auto calcinado, pero presumen que es Miguel. Su compañera y algunos mas irán a buscar el ataúd sellado que entregaran y otros se encargan de los preparativos de su funeral.



Yo no iré. Dijo secamente Luciano.

Está bien respondió Camile. Yo tampoco iré, no se me dan esas cosas, prefiero concentrarme en el trabajo, si no te importa.

Claro que no Camile, además Miguel no nos hubiera perdonado retrasarnos, menos ahora, por su culpa.

Sabes Luciano, yo sé que no soy una de ustedes, digo, no tengo esos “dones” o lo que sea que tienen ustedes que los hace diferentes, soy solo una mujer, joven creo aun, y esgrimió una sonrisa, y que está aquí por sus conocimientos profesionales, porque cree en esto y porque soy la mejor que encontraron, a mucha honra. Pero logro ver, y porque es mi ámbito, lo que se viene y quiero, por lo mismo pedirte algo.



¿Qué cosa es Camile?

Quiero aportar más.

El trabajo que tú haces es excelente Camile, no veo necesidad ni la forma en que puedas aportar más.

Pero yo si Luciano.

¿y cómo sería eso Camile?

Tengo una idea y creo que puede ser muy beneficiosa y exitosa para el diseño del plan.

Te escucho, dijo Luciano.

Mira, consiste en lo siguiente………..









Teresa estaba en su oficina miraba la cara reversa de un edificio que brillaba por la tenue luz que le llegaba por el oeste, estaba atardeciendo y era una imagen que ella disfrutaba ver, pues de fondo estaba la ciudad. Era uno de sus diseños, del cual desafortunadamente no obtuvo el crédito suficiente si no la firma, pero ella sabía que era suyo, que ella había trabajado muchísimo en eso y logrado instalar su propuesta en la junta creativa de eficiente y bello que sería un edificio con ese diseño. No se había equivocado, el edificio parecía armonizar con la ciudad y destacaba por su diseño vanguardista pero sobrio y por la eficiencia y juego de luz que lograba con la luz natural. Ella lo miraba todos los días desde su oficina que quedaba casi al frente y la ayudaba a animarse siempre que lo necesitaba.

En su escritorio unos planos, regla y lápiz tirados, abandonados por alguna explicación. Teresa hace tres días que no lograba concentrarse del todo bien. La llegada de Luciano la había remecido, no solo por saber que estaba de vuelta, si no porque sabía que había algo en Luciano que ella ignoraba pero intuía dentro de sí. Ella se sentía siempre vulnerable frente a él, fue algo progresivo, como si él la conociera de siempre. Muy temprano intuyó que su amistad era una necesidad, la necesidad que todo ser humano tiene de encontrar a alguien que te conozca completamente, mas allá de las mascaras, mas allá de la pareja de turno y que quizás por eso mismo alejas. Luciano se alojaba en su mente, siempre estaba ahí, por más que pasaran días o semanas sin pensar en el, siempre estaba, en alguna anécdota, en algo que le ocurriera o en la soledad, siempre llegaba al rescate dentro de sí misma, el habitaba en ella sin necesidad de estar. Pero sabía que estar con él no era opción, nunca lo fue, por más que intentaron engañarse en alguna ocasión, la anacrónica del destiempo, como decía Luciano, siempre conspiraba en contra y ahora, más que nunca. Lo sentía ahora mismo adentro, taladrándole el cerebro, pero a la vez sentía una rabia iracunda hacia él, tanto por la situación que la intrigaba y que culminaba con el último mensaje, tanto como por saber que él se había casado. No podía dejar de sentirse traicionada, aunque no había razón lógica, pero lo sentía así. Pensaba quien era ella, como habría sido y cuáles fueron las razones de su muerte. No encontraba la forma de acelerar el tiempo y concretar el encuentro con Luciano, quizás pudiera aclarar ciertas dudas, pero seguramente quedaría con más. Luciano era una caja hermética, incluso para ella.



Miró la imagen del atardecer terminando de botar su luz sobre el edificio y dando la vuelta lentamente se sentó y retomó su trabajo como pudo, sin mucho ánimo pero con la culpa del deber sobre sus hombros, quizás así el tiempo pasaría más de prisa.









¿Y qué te pareció mi propuesta?

Luciano quedo mirando fijamente a Camile, y dirigiéndose a ella dijo: ¿Y esto lo ha trabajado tu sola?

Si. Podría decirse que en mis tiempos libres.

Mmmm Creo que es excelente. Pondré todo lo que necesites a tu disposición.

¿Enserio Luciano?

Por supuesto, es una idea muy buena, con todos los detalles muy bien afinados. Aunque no deja de ser compleja, esto molestara a mucha gente.

Bueno, es la idea, ¿o no? Y Camile soltó una carcajada. Para que veas que no solo soy un bello pedazo de carne.

Eso ya lo sabía Camile. Ahora necesito que llames a Kevin y Andrés y que los pongas al tanto y diles que tienen este mes para implementar la primera parte de tu plan, cita una reunión y yo coordinare a los otros equipos y ve por Sofía dile que tenemos que hablar sobre esto.



Me pareció verla salir Luciano hace un rato, tomo un auto y salió.

¿Salió? ¿Y no sabes para donde?

No, no lo sé, solo la vi salir Luciano, trato de no ser chismosa, aunque no siempre me resulta no serlo.

Luciano la quedo mirando con cierta cara de disgusto.

No me mires así Luciano, le dijo ella, era solo una broma, se bien que la discreción es regla y virtud aquí. Bueno tú sabes que yo no soy tan seria como ustedes, a veces pienso que no encajo mucho aquí, ustedes son tan misteriosos, tan serios, y yo soy una loca de patio, pero aquello no merma en mis deberes, y te consta.



Disculpa Camile, me preocupa Sofía, se bien que eres muy profesional y eficiente, lo acabas de demostrar, lamento mi reacción, solo es que estoy preocupado, no imagino adonde pudo haber ido Sofía, y en estos momentos me parece aun más extraño.



Mira, yo como te digo, no soy como ustedes ni tengo esas facultades que ustedes tienen, pero si se algo. Cuando la vi salir divise su cara, y cuando una mujer tiene esa cara y sale así, es porque va a buscar refugio en alguien, en un hombre o alguien que la acompañe y comprenda ¿sabes de alguien así que Sofía conozca?



Luciano pensó y en fracción de segundo la sinapsis en su cabeza dio la respuesta….. Daniel!!!

Gracias Camile, ya sé donde está y eso me tranquiliza algo.

Bueno, para que veas mi eficiencia. Preparare la reunión con la gente y afinare aun más mi proyecto, de modo tal que este todo muy bien para presentarlo.

Muy bien Camile, bueno ahora debo terminar unas cosas, en la tarde nos vemos.

Bueno, me voy y nos vemos en la tarde.



Y camile camino hacia la puerta yéndose del lugar pero se detuvo antes de salir y dio la media vuelta. Luciano, una última cosa, hay algo que me llama la atención, yo no era muy unida a Miguel, pero tu si y por más que las cosas deban hacerse me parece que debes darte un tiempo imagino es una pérdida importante para ti a menos que sepas algo que nosotros no.



Luciano quedo mirándola fijamente y no pronuncio palabra alguna.



Bueno, era solo eso Luciano, que estés bien y nos vemos.



El se quedó en la habitación preguntándose quién era realmente Camile, pues si bien no era del circulo de los conjurados si parecía más suspicaz que la mayoría. Y tomando su teléfono marco hacia el número de Sofía, este estaba apagado. Luciano solo esperaba que Sofía no cometiera una infidencia que comprometiera a la organización. Pero le tranquilizaba saber cuál era el paradero de Sofía.









Daniel, gracias por recibirme.

De nada Sofía es un placer, pero dime ¿Qué pasa?

Necesito estar con alguien y pensé que podrías ser tú, hoy necesito un amigo.

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